La Rioja

Las intimidades del Burgo

Un grupo de visitantes, en la visita al interior de la bóveda principal de la iglesia parroquial. :: E.P.
Un grupo de visitantes, en la visita al interior de la bóveda principal de la iglesia parroquial. :: E.P.
  • Los vecinos llenan las visitas guiadas a la torre de la iglesia

Escalar la angosta torre hasta el campanario y vislumbrar la panorámica de su ciudad, adentrarse por el paso que conduce al esqueleto de la bóveda que da forma al templo, asomarse y pasear por la pasarela que recorre sus paredes imaginando cómo lo hacían sus antepasados siglos atrás... La conclusión de la restauración integral de la iglesia parroquial de Nuestra Señora del Burgo ha dado la oportunidad a los alfareños y visitantes no sólo de vivir el esplendor original del templo de su patrona, con el dorado retablo como mejor muestra, sino también de poder acceder a sus espacios interiores, a unas intimidades poco conocidas para la mayoría.

La reapertura hace un mes de la iglesia permite que fieles, visitantes y curiosos conozcan el resultado de la última de las cuatro fases de recuperación de la iglesia, su restauración integral. La recuperación del brillo del retablo central y de los laterales, la renovación del suelo, de la calefacción y de la iluminación o la nueva estructura de la puerta trasera, rebautizada como 'Encuentros de caminos', están a la vista de todos. Pero las parroquias alfareñas han querido dar un paso más y mostrar a los interesados lo que no se ve.

Limitadas a doce personas por lo estrecho de los espacios a recorrer, las visitas programadas a la torre de la iglesia y a los tejados están teniendo una enorme aceptación. Con los dos sacerdotes como guías por turnos, se están desarrollan desde el pasado fin de semana, continuarán el próximo viernes 25 de noviembre a las 20, 20.30, 21 y 21.30 horas, y el viernes 2 de diciembre a las mismas horas. También a mediodía del sábado 3 de diciembre, a las 11.30, 12 y 12.30 horas. Los interesados en disfrutarlas deben apuntarse en el despacho parroquial.

En el recorrido, los participantes pasan de conocer las mejoras en la calefacción y en el cuadro eléctrico, que permiten un ahorro para las parroquias, a detalles como la baldosa que apareció al recuperar la torre, imágenes como que la bóveda estaba antes cubierta por más de 30 centímetros de suciedad de palomas o visitar las renovadas salas de catequesis.