Agoncillo se presta al juego

Presentación de las calderetas que concurrieron al concurso en su edición del 2016. :: ayuntamiento de agoncillo

Los avioneros gozan de gran sentido del humor y de pocos reparos, de ahí que lo mismo prueben a lanzar azadones que se reten a mover barricas Las fiestas de San Roque y San Roquillo programan infinidad de concursos

PILAR HIDALGO* VALLEIREGUA@LARIOJA.COM

Agoncillo. Llevan por lema 'Agoncillo, a un paso'. Pero bien podrían sustituirlo, al menos durante la última quincena de agosto y primeros días de septiembre, por 'Agoncillo come y concursa'.

Y es que con motivo de sus fiestas patronales de San Roque y la secuela que llaman San Roquillo no paran de participar en certámenes a cual más divertido y original, muchos de ellos con la comida y la bebida como ingredientes principales o como complementos indispensables. Así entienden los festejos los avioneros. Sin una sana competencia y sin un ocurrente desafío no hay jarana. «Nos va mucho la marcha y tenemos poca vergüenza y prejuicios», argumenta Syra García, la promotora de la candidatura de Agoncillo a la tercera edición de 'Mi pueblo es el mejor. Fiestas y tradiciones', que arranca con este reportaje.

«Nos gusta presentarnos, aunque sepamos que no contamos con muchas posibilidades», señala. Y durante las fiestas de San Roque (en torno al 16 de agosto) y San Roquillo (primer fin de semana de septiembre) no faltan los concursos.

La lista de los más arraigados (con varias décadas de permanencia inexcusable en el programa festivo) resulta casi interminable. Los hay de calderetas, dibujo infantil, zurracapote, la carrera popular, carrera de bicis, de beber en porrón, lanzamiento de azadón, de cata de vinos, lanzamiento de boina, habilidad con tractor, disfraces infantil y de adultos (reconvertido en noche temática), movimiento de barricas, paellas, tortilla de patatas y hasta gran prix. Todo eso en los cerca de cinco días de celebración que le dedican a San Roque y en las tres jornadas que 'inventaron' un San Roquillo para «festejar el Día del Niño y el de los 'jóvenes mayores de 65 años'».

«Por si después de San Roque aún nos hemos quedado con ganas de más, organizamos San Roquillo», explica García. Ese periodo acoge el concurso más multitudinario que se realiza en Agoncillo, el de calderetas, que reúne a unas 400 personas repartidas en cuadrillas. «Es el día que te juntas con los amigos», señala la defensora de la candidatura avionera.

Aunque cualquier certamen registra una altísima participación en la localidad. Tan dispuestos se muestran y tanta guasa y desparpajo le echan que hasta les ha salido alguna campeona regional. Aurori Zorzano, la segunda alcaldesa que tuvo el municipio, ganó el concurso televisivo del Porrón de Oro.

Hay que decir que facilidades las dan todas. «Aquí te puedes apuntar hasta el último momento», indica García. Y los premios resultan de lo más variopinto: en metálico, en especie, trofeos, vales de compra... Con tanta experiencia, que no les extrañe si Agoncillo encabeza las votaciones de 'Mi pueblo es el mejor'.

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