La Rioja

La plaza 'gruyère' de Entrena

Primera oquedad localizada, con un arco de piedra. ::
Primera oquedad localizada, con un arco de piedra. :: / Pilar Hidalgo
  • Arqueólogos designados por Patrimonio han tomado mediciones topográficas para elaborar un informe que determine el valor histórico de las cavidades

  • Aparece una segunda cueva durante los trabajos de ampliación del entorno de la parroquia

entrena. La plaza de San Martín en Entrena, donde se sitúan la parroquia y el Ayuntamiento y que constituye el corazón del centro histórico de la localidad, comienza a parecerse a una variedad de queso 'gruyère'. Y es que si el último día del pasado enero apareció una cueva subterránea, con un arco de piedra, durante las obras de ampliación de la plazoleta; en esta semana se ha descubierto otra oquedad más.

Un arqueólogo designado por la Consejería de Desarrollo Económico e Innovación, de la que depende el Servicio de Patrimonio, se personó en el municipio para realizar distintas mediciones topográficas, que determinen las características y la profundidad de esta segunda cavidad.

Todo ello con el fin de emitir un informe conjunto que concluya si los 'agujeros' que se han localizado en el subsuelo de la plaza de San Martín cuentan con algún valor histórico y, por lo tanto, requieren de cierta protección.

En la primera cueva, horadada en el extremo izquierdo de la plaza, se encontraron el citado arco, tierra caída y cascotes de ladrillo. El alcalde de Entrena, Esteban Pérez, informa de que en esta segunda, que se localiza en un punto algo más centrado, «sólo se ve tierra caída, como si se hubiera desplomado un calado tradicional». Aunque cauto, Pérez considera que pueda tratarse de «cuevas o bodegas» tradicionales. «Hace 200 o 300 años pudieron existir edificaciones en esta zona y tener sus calados», aventura.

Los entreneros más mayores, en cambio, estiman que al menos la primera de las cuevas podría ser un pasadizo de «época de los árabes», como los otros tres que parten de la iglesia y que se abrieron en tiempos remotos como vías de escape para la población ante una eventual invasión enemiga. No obstante, lo que sí que asegura el regidor es que las dos cavidades «no están conectadas». Por el momento, los trabajos de ampliación de la plaza se han centrado en la excavación del terreno y en la retirada de tierras.

Recurso judicial por las contribuciones especiales

Se da la circunstancia de que a esta actuación le rodea una cierta controversia, ya que cinco de los veinte vecinos de la calle Mediavilla Baja, situada en el entorno de la plazoleta, han recurrido ante la Justicia estos trabajos porque el Consistorio les ha impuesto unas contribuciones especiales que juzgan «excesivas». Critican además que esta vía se arregló hace cerca de una década y que ya entonces tuvieron que hacer frente a pagos de este tipo.

El alcalde de la localidad defiende que «cuando se mejora una calle se pueden aplicar contribuciones especiales». Asimismo señala que respecto del precio inicial se benefician de una baja importante, dado que las obras se adjudicaron por un importe un 33% menor al de salida (de unos 700.000 bajo a cerca de 400.000 euros).