La Rioja

Vida para Cameros

La pequeña Zoé acapara las miradas de sus padres, Ramón y Miriam, y su hermano Pablo. :: l.r.
La pequeña Zoé acapara las miradas de sus padres, Ramón y Miriam, y su hermano Pablo. :: l.r.
  • La camerana Zoé Barragán nació en la madrugada de Navidad para aportar esperanza a una zona castigada por la despoblación

Zoé es un nombre de origen griego que significa 'vida'. La pequeña Zoé Barragán Rodríguez vino al mundo a las 1.35 horas del pasado día 25, con lo que su llegada al mundo ha supuesto el mejor regalo que Papá Noel podía hacerles a sus padres, Ramón Barragán y Miriam Rodríguez.

Ramón y Miriam regentan el bar La Chata de Nieva de Cameros. Él desciende de la localidad nevera y ella es natural del municipio vecino de El Rasillo.

Así que el nacimiento de una camerana como Zoé contiene mucho más significado. Desgraciadamente, Cameros constituye una de las áreas más golpeadas por la despoblación en La Rioja y con uno de los índices de envejecimiento poblacional más acusados. Sólo de tiempo en tiempo se producen felices noticias de nuevos bebés en la zona, por lo que la llegada de Zoé representa todo un obsequio de vida y esperanza para Cameros.

Porque Zoé vivirá en Nieva, donde sus papás tienen el trabajo, pero estará empadronada en El Rasillo. «Ahí he ganado yo», afirmaba ayer feliz la madre. Y es que Miriam también está registrada en el Ayuntamiento rasillano, cuya Alcaldía ostenta, además, su padre. Zoé es su primera nieta y «me hacía ilusión empadronarla en El Rasillo», completó Miriam. La llegada al mundo de Zoé ha colmado de alegría a ambos pueblos.

Esta bebé serrana parece predestinada a acaparar cierto protagonismo. Además de ser una de las pocas niñas en sendas localidades (en El Rasillo hay sólo 7 pequeños en edad escolar y ninguno en Nieva), fue la única que nació en el Hospital San Pedro de Logroño a caballo entre Nochebuena y Navidad. «Al tratarse de una noche tan señalada, todos los médicos y matronas estaban atendiéndonos», recordaba la madre, quien tiene un especial agradecimiento para una matrona soriana, de nombre María, por el afecto con que la trató.

«Pese a tratarse de mi primer bebé, todo resultó muy rápido y no necesité puntos», aseguraba ayer Miriam, que se encuentra perfectamente. Como la niña, que midió 47,5 centímetros y pesó 2,4 kilos. Aunque los padres dijeron a los abuelos que disfrutaran de la Nochebuena, a los mayores les faltaron horas para acudir al hospital a conocer a la bebé. También a Pablo, fruto de una relación anterior de Ramón, que se le caía la baba con su nueva hermana.

Zoé subió ayer para Cameros y estrenó su cunita en Nieva. Su madre espera que tarde en bajar. «Nuestra idea es quedarnos en la sierra, pero no sé si cuando cumpla tres años aún habrá colegio en Ortigosa porque este curso sólo han entrado dos niños».

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