La Rioja

La presa de Enciso, parada. :: e.p.
La presa de Enciso, parada. :: e.p.

Podemos pide que la pared de la presa de Enciso se quede en 70 metros, 33 menos de lo previsto

  • PSOE, Ciudadanos y PR+ mantienen la idea de que el Gobierno central termine el proyecto de embalse programado

Mientras sigue el silencio en la espera de noticias desde Madrid sobre la presa de Enciso una vez que el Gobierno central dio por acabado el plazo del contrato de las empresas adjudicatarias, el debate sobre su futuro toma posiciones distintas.

A diferencia de la mayoría de los partidos, Podemos defiende que la presa se culmine con su estado actual, con una pared de 70 metros en lugar de crecer hasta los 103 proyectados. Como han defendido en diversos foros, entre ellos en las páginas de opinión de este diario el lunes o anteayer en rueda de prensa en Logroño, el representante del círculo Alto Cidacos de Podemos, Carlos de Dios; el concejal de Izquierda Unida en Munilla, Ramiro Palacios, y Orlando Faulín por parte de Ecologistas de Arnedo, apelan a cerrar la obra hidráulica con su altura actual.

En su opinión, ello reduciría el riesgo sísmico en la zona, muy inestable según apuntan varios estudios como los de los profesores A. Casas y P. Gisbert en el 2006. Por otro lado, aluden a que con un caudal al año de 58 hectómetros cúbicos en el Cidacos, la capacidad de 43 hectómetros cúbicos para llenar el embalse parece imposible de alcanzarse.

«Descontando las pérdidas de agua por las razones expuestas, sería necesario el caudal de casi un año para poder concluir el llenado», apunta Palacios para defender su postura frente a los argumentos del proyecto de su necesidad para garantizar recursos hídricos.

Pero la propuesta de Podemos, IU y Ecologistas va más allá. Recuerdan que la cantera de Antoñanzas, en Arnedillo, «ha quedado hecha una escombrera», con riesgo de desprendimientos en sus taludes, para lo que demandan una solución. Reclaman las obras paralelas al proyecto, como finalizar el segundo tramo de la carretera de Enciso y consolidar sus taludes, evacuar los áridos que se almacenan en los campos de la zona de Las Vargas, recoger la basura y plástico acumulados y elaborar un plan de infraestructuras de riego que respete la integridad del río Cidacos.

Esta postura es antagonista de la defensa que han realizado PSOE, PR+ y Ciudadanos, además de representantes de ayuntamientos de la comarca, que demandan que continúe la hasta su finalización. De hecho, el senador socialista, Francisco Martínez-Aldama, ha descrito como absurdo pedir que la obra se quede como está.