La Rioja

El festín que llega tras las lluvias

Los pequeños disfrutaron de talleres de cocina y manualidades. :: e.p.
Los pequeños disfrutaron de talleres de cocina y manualidades. :: e.p.
  • Las XXVI Jornadas Micológicas de Arnedillo mostraron ayer más de 200 variedades de setas del norte del país

Después de esperarla durante el inicio de este extraño otoño, la lluvia llegó al valle del Cidacos, como a buena parte de La Rioja, en la jornada del sábado. Demasiado tarde para que los montes se vistieran del festín que surge tras las aguas, las setas y hongos característicos de estas fechas.

A pesar de la sequedad y falta de fruto en los campos, Arnedillo ha celebrado este fin de semana con éxito de participación sus XXVI Jornadas Micológicas, la tercera y última de las actividades promovidas desde la Mancomunidad Dinatur y el Gobierno de La Rioja para promocionar el Alto Cidacos a través de sus productos gastronómicos más característicos -en fines de semana anteriores fue el turno de las jornadas de la ternera asada de Enciso y del queso artesanal de Munilla-.

Al día siguiente de las lluvias, y aunque ese festín tendrá que esperar en los parajes naturales riojanos, las XXVI Jornadas Micológicas de Arnedillo expusieron sobre su mesa más de 200 variedades diferentes de setas y hongos de provincias vecinas. Fueron el interesante muestrario que, gracias a su mirada experta, aportaron los micólogos de la familia Rodríguez a la exposición celebrada en el mediodía de ayer en el frontón municipal de la villa.

Tras desfilar por la mesa, con los micólogos dispuestos a resolver cualquier pregunta, el público tuvo varias opciones en su recorrido: talleres para los pequeños, un apetitoso mercado artesanal o la solidaria degustación de migas y setas a favor de Ayuda en Acción.