La Rioja

La campaña de temporeros de Haro se cierra «sin demanda para abrir el albergue»

Dieciocho temporeros han pasado por las oficinas de Cáritas Haro pero, por vez primera, los dieciocho encontraron trabajo y no necesitaron buscar un techo ya que fue el agricultor quien se lo procuró. Begoña Orbañanos, presidenta de la entidad, reconoce que «ha sido una campaña irregular e irreal». La cifra dista mucho de las anteriores, que suelen rondar el centenar de temporeros y pocos encuentran trabajo. Una vendimia escalonada y retrasada en fechas son los motivos que apuntan desde Cáritas para que el descenso considerable de temporeros.

Orbañanos asegura que «el teléfono del agricultor funcionó muy bien» y se recibieron muchas demandas de empleo, «incluso nos pedían más mano de obra de la que pudimos ofrecer». Eso hizo que el número de temporeros que se acercaran a Haro tuvieran alojamiento. Los que han acudido a la entidad «sólo querían ropa del ropero», reconoce la presidenta. Cáritas sólo abrió cuatro días porque «no vino más gente solicitando ayuda».

En esta campaña, por primera vez el Ayuntamiento de Haro tomaba parte activa junto a Cáritas y Cruz Roja. El frontón del Ferial iba a ser el albergue de acogida temporal, pero «nadie se ha acercado a Cáritas pidiendo un sitio donde dormir», recalca Orbañanos. Un hecho que comparte Manuel Gasalla, concejal encargado, quien asegura que las tres entidades estaban coordinadas para poner el dispositivo en marcha. «Estaba todo listo, pero no ha habido demanda».

En los bajos del juzgado, habitual lugar de pernocta, este año «no ha habido ninguno». Sí ha habido gente en la calle Castilla, pero al parecer «no eran temporeros y ni siquiera se han acercado a Cáritas», asegura Orbañanos. Aunque este año no se ha puesto en marcha, la próxima temporada repetirán operativo para atender a los temporeros que lleguen.