La Rioja

Casa Marisa recobra su entusiasmo

 Manos a la obra. Marisa y su esposo Luky, dueños de 'Casa Marisa', y el arquitecto, Ramón Ruiz Marrodán. :: Ccc
Manos a la obra. Marisa y su esposo Luky, dueños de 'Casa Marisa', y el arquitecto, Ramón Ruiz Marrodán. :: Ccc
  • Edificado sobre un calado del siglo XVI, el singular espacio reabre sus puertas con una acertada reforma tras un incendio ocurrido en primavera

  • Restaurante y casa rural, el enclave ofrece sus servicios en el barrio de las Bodegas de San Asensio

Con el máximo esplendor y con el entusiasmo con el que un día del 2008 abrió sus puertas, la pensión-restaurante 'Casa Marisa', que se levanta sobre el calado de una antigua cueva del siglo XVI del barrio de las Bodegas de la villa riojalteña de San Asensio, vuelve a ofrecer sus estancias al público.

Ahora ha reabierto sus puertas tras un incendio fortuito que en primavera afectó a sus accesos y a una de sus habitaciones. El singular hotel-rural dispone de cuatro habitaciones y un restaurante «con un altísimo diseño». 'Casa Marisa' nació con un carácter vinícola como «un verdadero homenaje a la cultura del vino» y así lo refleja su atmósfera. «Configura un espacio que rememora las antiguas bodegas de la zona» y así lo han recogido distinguidas revistas de decoración y arquitectura, apunta su arquitecto, Ramón Ruiz.

«El arreglo de los pasillos y las habitaciones se han realizado tal y como se configuraban en su estado original, con un diseño complicado, sofisticado y muy moderno. Había que reconstruirlo de la misma manera, exactamente igual, y que en tres meses estuviera rehabilitado. Ha sido un gran esfuerzo y se ha hecho todo muy rápido», afirma Ruiz.

«El incendio se puede decir ahora que fue una anécdota. La rehabilitación consistió en tirar toda la zona afectada por las llamas para su reconstrucción», concluye el director de las obras. Sus propietarios, entretanto, recuerdan aquel suceso «como si se tratara de un mal sueño», aunque muestran hoy su plena satisfacción por el estado actual del enclave. «Al final contentos, se ha llegado a su estado inicial, el primitivo», destaca.