La Rioja

Herramélluri, sede del Imperio

Niños y adultos, todos colaboraron en el viaje en el tiempo. :: albo
Niños y adultos, todos colaboraron en el viaje en el tiempo. :: albo
  • Un vistoso desfile de gladiadores, romanos y berones puso el broche a las jornadas culturales

Gladiador, de 'gladius', espada. Así se llamaba a los condenados, esclavos o prisioneros, pero también hombres libres, que luchaban por su vida; por la libertad, por derechos, fama o gloria. Cuentan que sus orígenes se hunden en el periodo etrusco, allá por el siglo IV a. de C., cuando se disputaban combates entre los prisioneros alrededor de las tumbas de los héroes para honrar a Saturno. Los romanos lo incorporaron a su modo de vida e hicieron de estas luchas a principal diversión del Imperio. Y sí, también hubo mujeres gladiadoras, pocas pero las hubo. Los romanos fueron una civilización muy adelantada...

Dos de ellas llegaron ayer a Herramélluri, convertida, como cada año, en la capital del Imperio. Lo hicieron junto con el resto de gladiadores que componen el grupo Tarraco Ludus, de Tarragona, que llevó diversión y emoción a la localidad que se levanta junto al cerro que esconde a la antigua Libia, berona primero y romanizada después. Precisamente, es esta antigua urbe, citada por Plinio 'El Viejo', Ptolomeo y el Itinerario de Antonino, el origen de que cada año acudan hasta el municipio romanos venidos desde diversas partes. Ayer, concretamente, participaron del grupo Paso Viviente, de Calahorra; de Tricio; la Cohors Carietum et Veniaesum, de Bilbao, y del mismo Herramélluri.

«No es una coreografía»

Marc Solé es historiador y responsable del grupo Tarraco Ludus. «Lo que intentamos es recrear, en base a los restos arqueológicos, epigráficos y lo que se sabe a partir de los estudios de las composiciones de los huesos, las luchas o las armas, cómo podían luchar los gladiadores. Nos centramos mucho en el siglo I después de Cristo porque es en el que más información hay. Tenemos Pompeya, que aparecieron más de quince cascos; tenemos una época imperial en la que había una bonanza económica que hizo que esto fuera un deporte que se pudiera lucir muy bien, y por supuesto la herramienta política. La documentación que tenemos es la que aplicamos a nuestra lucha; luchamos de verdad, no es coreografía, y con hierro, de ahí el riesgo de los combates».

Y tras la pelea, un gran desfile. Con ello se puso el broche a las XII jornadas culturales, organizadas por el Gobierno de La Rioja, Ciudad de Libia y el Ayuntamiento.