La Rioja

Nicola Maciariello y su mujer, ayer, en medio del belén. :: albo
Nicola Maciariello y su mujer, ayer, en medio del belén. :: albo

Santo Domingo reordena Nápoles

  • El 'padre' del belén napolitano, Nicola Maciariello, trabaja estos días en la obra

Nicola Maciariello es un prestigioso artista napolitano, autor de muchas de las obras del Museo Nacional de las Artes y Tradiciones Populares de Roma, y, entre otras, del belén de la Presidencia de Italia. De hecho, muchos le consideran el mayor 'arquitecto' de belenes, en cuyo 'haber' figura el napolitano de la catedral de Santo Domingo de la Calzada, de cuya escenografía es 'padre' y en cuya mejora y correcta composición trabaja 'in situ' estos días.

Cuenta que supo que su obra estaba en la ciudad calceatense por casualidad, un día que navegaba por Internet. «Me emocionó al saber que estaba en una catedral», confiesa. No obstante, viendo las fotografías advirtió algunas anomalías en el montaje. «Algunas cosas no estaban bien, porque los belenes napolitanos tienen su filosofía y responden a un criterio teatral. Todas las estructuras estaban al fondo, cuando tiene que haber un primer plano, un segundo, un tercero...», explicó ayer.

Contactó con la catedral y, algún tiempo después, el párroco, Francisco José Suárez, y el abad Carlos Pérez-Caballero, se trasladaron a Roma para reunirse con él. Del encuentro surgió su decisión de devolver la visita para remozar y reordenar la obra, labor que está llevando a cabo «sin ánimo de lucro; todo gratuito y por amor a la Iglesia», indicó el artista en un descanso de los trabajos que realiza junto a su mujer, Liviana Zannori, y la ayuda que le ha proporcionado la catedral. «Cuando llegué a la catedral y vi lo grande que era el belén no dormí nada esa noche. Ya estoy mayor y me asustó pensar que yo sólo tendría que mover todas las piezas, por lo que pensé que para qué cambiar algo que ya estaba hecho -bromea-, pero he tenido ayuda y estoy muy contento de cómo está quedando», indica Maciariello.

Además de la correcta distribución de las edificaciones en el conjunto, en aras de una mayor tridimensionalidad y realidad, y la incorporación de nuevas construcciones, también ha revestido a las paredes que rodean la obra de pinturas paisajísticas y subsanado algunas «anomalías» en la colocación. Una actualización de la monumental obra que, sin duda, sorprenderá a cuantos se acerquen a verla cuando vuelva a exhibirse al público.