La Rioja

Cáritas, excluida de la campaña de ayuda a los trabajadores

Aunque el año pasado Cáritas estuvo formando parte de los voluntarios que atendían a los temporeros, este año no se ha contado con ellos para llevar a cabo reuniones y actividades.

Sin embargo, este colectivo ha seguido manteniendo su programa solidario centrándose en la apertura de la oficina por las mañanas para dar ayudas a los temporeros y a familias que lo necesiten, muchas de ellas najerinas, a la vez que a organizar las comidas de estos trabajadores.

Para esa actividad no se les ha cedido por parte del Ayuntamiento ningún lugar. Se consiente, de alguna manera, que se encuentren en un lateral de la plaza de toros La Farola y allí un grupo de temporeros con alguna experiencia en cocinar prepara comida para unas doscientas personas. Para ello, los voluntarios de Cáritas se acercan todos los días con los productos necesarios: arroz, legumbres, pollo, cordero... muchos de esos productos procedentes del Banco de Alimentos de La Rioja. Los entregan para preparar la comida, que se reparte en torno a las tres de la tarde.

En ese espacio de tiempo es cuando los voluntarios aprovechan para interesarse por la salud de los trabajadores: uno necesitó gafas y ya las tiene gracias a un óptico najerino; otro tenía una herida en la pierna y fue curado... Pero a las tres, el lugar está tan lleno de gente que se hace imposible interesarse por nada más que no sea la comida. Ahí no hay platos ni cucharas. Unos grandes plásticos sirven como sopera y los dedos, al estilo tradicional, como cuchara. No se contó con ellos, pero Cáritas está allí.