La Rioja

Un mercado para todo uso

En los puestos aún permanecen los letreros. :: c.v.
En los puestos aún permanecen los letreros. :: c.v.
  • En próximos días entrarán las máquinas para derribar el interior de la lonja antes de comenzar su remodelación total

Hace casi una década que el mercado municipal de abastos de Haro bajó la persiana. Durante muchos años fue lugar de referencia donde los jarreros realizaban las compras. La aparición de grandes superficies y la expansión de Haro hacia otras zonas hicieron que perdiera fuerza y obligaron a sus comercios a trasladarse a diferentes calles de la ciudad.

La frutería, la tienda de quesos y la de encurtidos fueron las últimas en permanecer en los cerca de 400 metros cuadrados que hay entre Sánchez del Río y Siervas de Jesús. Y desde su salida, en el 2007, las instalaciones han estado cerradas al público y han servido de almacén para algún elemento de fiestas.

El pasado miércoles volvieron a levantar la persiana, esta vez para recibir a las empresas que van a visualizar una nueva vida para el antiguo mercado. El Ayuntamiento de Haro quiere transformarlo en un centro multiusos que ayude a dinamizar el centro histórico de Haro. Y para ello ha sacado a concurso la redacción de un proyecto que vuelva a llenar de vida el interior.

Mientras las empresas redactan el proyecto y se elige el más apropiado, el equipo de gobierno ha encargado el vaciado del interior. El mercado está tal y como lo dejaron hace casi diez años. Las tiendas se fueron marchando pero aún permanecen los rótulos de algunas carnicerías, pescaderías o despachos de pan, entre otros. Y se mantienen elementos como sus hornos o mostradores.

Toda esa infraestructura de puestos serán derribadas para dejar el espacio diáfano, dispuesto para diseñar un nuevo uso. La demolición y el desescombro se le ha adjudicado a Reciclados y derribos del Norte Rioja por 37.500 euros y está previsto que esta semana empiecen con las obras.

Mientras se ejecutan los trabajos, el equipo de gobierno sigue intentando solucionar con la comunidad de vecinos, de la que son parte, un problema de tuberías del edificio que afecta al sótano del antiguo mercado. Una actuación previa a su transformación final, el año próximo, en centro multiusos.