La Rioja

Una Cata de la Estación de sobresaliente

  • La sensación de los bodegueros es de satisfacción y de haber mejorado una buena primera edición

La segunda edición de la Cata del Barrio de la Estación ha dejado un buen sabor de boca en los aficionados y también en los bodegueros y en la organización. Ahora es tiempo de sentarse y analizar una edición que ha mejorado sustancialmente la primera, y eso que había dejado el listón muy alto. Y también es hora de pensar en la tercera edición. Que la habrá es prácticamente seguro aunque serán los responsables de las siete bodegas los que decidirán si repiten al año que viene, cambian su periodicidad o las fechas.

Muchas horas de trabajo y muchas reuniones han habido durante un año que al final han dado resultado. El gerente de la Asociación para el Desarrollo Turístico del Barrio de la Estación, Íñigo Torres, reconoce que «se han corregido detalles que se vieron en la primera edición, como ampliar el número de pinchos y ha funcionado bien».

Otra novedad de este año era el precio, ya que se establecía una única entrada a 40 euros en anticipada y 50 euros en taquilla. «Nos decían que era arriesgado, pero cuando el evento es de calidad, con un vino espectacular y tapas equilibradas, la gente está dispuesta a pagar», asegura Torres. Más de 4.500 entradas se vendieron en taquilla y estiman que superaron las 5.000 personas por el barrio de la Estación, un lugar único en el mundo donde se sitúan siete de las mejores bodegas de Rioja. La Cata del Barrio de la Estación ha contribuido a posicionar el lugar como destino turístico para los amantes del vino.

Esos 'wine lovers' que vinieron a La Cata son los mejores embajadores del evento y del propio barrio. «Es un público al que le interesa la cultura del vino, que pregunta por el vino y quiere saber más», resume Torres. De estos aficionados, la cifra de internacionales «ha superado el 20% de los asistentes», avanza. Ahora toca valorar, analizar y comenzar a trabajar en una tercera edición, se celebre cuando se celebre.