La Rioja

El Gobierno de La Rioja sostiene que regular el río Oja es «imprescindible»

A la izquierda de Íñigo Nagore, Concepción Arruga, José María Infante y Raquel Sáenz. :: miguel herreros
A la izquierda de Íñigo Nagore, Concepción Arruga, José María Infante y Raquel Sáenz. :: miguel herreros
  • Nagore, no obstante, expresa su disposición a consensuar una solución «que sea ambiental y económicamente viable»

El consejero de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente del Gobierno de La Rioja, Íñigo Nagore, confirmó ayer que una obra de regulación en la cabecera del río Oja es «imprescindible» para atender las necesidades de abastecimiento de agua de boca de la población de la cuenca. Ocurrió en el Parlamento de La Rioja, durante la Comisión de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente. Supone el último capítulo de la polémica generada por la irrupción de la presa de Urdanta en el panorama político regional. Por partes.

El Gobierno de La Rioja licitó a mediados de abril la redacción del proyecto de construcción de una presa en el valle de Urdanta, aguas arriba de Ezcaray. La novedad generó contestación social y la oposición expresa de algunos ayuntamientos, entre ellos el de Ezcaray, cuyo gobierno comparte color político con el regional. Ante ello, la licitación fue cancelada y se abrió un periodo de exposición pública del estudio de alternativas que recomendaba la construcción de la presa. Fueron recopiladas trece alegaciones.

En este contexto y a petición del Grupo Parlamentario Socialista, la Comisión de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente se reunió ayer para escuchar las explicaciones de Nagore, cuya comparecencia, cuajada de datos técnicos, cabe sintetizar en dos mensajes y dos anuncios. Primer mensaje. «De acuerdo con todos los estudios, pruebas y ensayos, el aprovechamiento de los recursos hídricos subterráneos no es suficiente (para garantizar el abastecimiento) aun cuando se adopten medidas de ahorro y mejora de redes». Segundo mensaje. «No hablamos de una infraestructura que se haya improvisado» y, a partir de esta negación, repasó una larga serie de referencias técnicas y parlamentarias al antiguo proyecto de la presa de Posadas y a la necesidad de regulación del río Oja. En el área de anuncios, avanzó que se elaborará un informe sobre las trece alegaciones recogidas en el periodo de exposición pública referido y expresó su disposición «a consensuar con todos los grupos políticos una solución» siempre y cuando permita regular la cantidad de agua necesaria y sea viable ambiental y económicamente.

La intervención del consejero provocó reacciones dispares y previsibles. A saber. Raquel Sáenz, diputada del PP, apuntó que «hace veinte años que se mantiene que la regulación del Oja es necesaria» mientras que el diputado socialista Jesús María García criticó que el Gobierno «sigue empecinado» con la presa y precisó que el PSOE «se posiciona en contra (de la misma) mientras no tenga claro que es la única alternativa». En opinión de Germán Cantabrana, diputado de Podemos, «hay otras maneras a base de pozos para aumentar la aportación de agua» y, según Diego Ubis, portavoz de Ciudadanos, la presa de Urdanta «no es la mejor solución» y, por tanto, «hay que buscar alternativas».