La Rioja

La marcha se adueña de Alberite

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Alberitenses de todas las edades dan vueltas y vueltas a la plaza tras el cohete. :: p.h.

  • La localidad inició con un cohete limpio seis días de fiesta por la Virgen de la Antigua

Bastaba buen humor y un abanico (por eso del calor inclemente que aún pegaba a las siete de la tarde). No hacía falta nada más ayer en Alberite. Lo demás era dejarse llevar por la alegría contagiosa de los alberitenses y sus infinitas ganas de pasarlo bien. Desde el minuto uno. Porque la plaza estaba a rebosar para presenciar el disparo del cohete anunciador de seis días de fiesta en honor de la Virgen de la Antigua.

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El alcalde, Ignacio Jadraque, salió al balcón del Ayuntamiento viejo para ir avisando de que la cosa comenzaba. Le acompañaron los Melocotoneros, David Gómez de Segura y María Ausejo (a éstos hay que sumar la pareja de Melocotoneros infantiles, Simón Ruiz-Navarro y Sofía Fernández), y el pregonero de este año, el pelotari más joven en ganar una 'txapela' y descendiente de Alberite, Iker Irribarria.

Irribarria tomó el micrófono para llamar a disfrutar de estos días y no se quiso extender mucho más porque había tanto que celebrar que faltaban minutos. Cuando el cubachón descendió desde la torre de la iglesia al Ayuntamiento viejo y el cohete subió al cielo, toda la algarabía contenida estalló bajo una lluvia de confetis.

Fue lo único que cayó del cielo, porque el de este año resultó un cohete limpio. Y sin más dilación, Alberite se entregó a la fiesta. Los niños, los jóvenes, los padres, las madres, los abuelos... Todos se liaron a dar vueltas y vueltas por la plaza. Pese al intenso calor y muy animados por la música de la charanga.

Y así estuvieron durante un buen rato hasta que la fiesta se trasladó a otros escenarios. Los más mayores se acercaron al parque a reponer fuerzas en la degustación de chocolate con bizcochos. Los más jóvenes se dirigieron a sus chamizos para tratar de convencer al jurado de que el de cada cual era el más original y el que servía el mejor zurracapote.

Con este buen ánimo, Alberite exprimió su primera jornada festiva y hoy dedica, como novedad en estos festejos, el día a los niños con múltiples actividades infantiles y una imposición de pañuelos a los bebés.