La Rioja

Marcelino premia a la cofradía del Santo

El prior de la Cofradía del Santo, Raúl Barquín, con el premio. :: albo
El prior de la Cofradía del Santo, Raúl Barquín, con el premio. :: albo
  • La secular entidad calceatense suma a su lista de premios el instituido por el peregrino 'eterno'

Marcelino Lobato es un peregrino muy conocido; probablemente, el más conocido dentro y a la vera del Camino de Santiago, en el que -podría decirse-, vive. Es, de hecho, el peregrino eterno; el que va y viene, avanza y retrocede, está aquí y allá. Puede aparecer en cualquier punto y se conoce el Camino como si fuera su casa. Prácticamente, lo es. Desde 1972 lleva andando por él y, aunque a primera vista pudiera parecer uno de esos personajes estrafalarios que pueblan cualquier lugar en el que haya tránsito -con sus largas barbas, ataviado con bordón, túnica, sombrero, zurrón, cuerno, esclavina y rosario-, es una persona con los pies en el suelo -literalmente- y, sin duda, el mejor conocedor de la ruta de las estrellas. Por eso, quizá, es alguien autorizado para conceder premios, que es lo que hace desde hace cinco años. Internacionales, para más señas.

Sus galadornes llevan por nombre 'Cultura de los caminos a Santiago' y consisten en una imagen de él mismo, diseñada por el alfarero Félix Vázquez. A la Cofradía del Santo le ha correspondido uno, que desde principios de agosto descansa en una de las vitrinas de su albergue. De recogerlo se encargaron los priores, Raúl Barquín y María Isabel de Castro, junto a algunos otros cofrades, que se trasladaron hasta el pueblo de Marcelino -Regueras de Abajo (León)-, en el que de vez en cuando para, para participar en el acto, que incluyó una conferencia de Jesús Arias, hospitalero decano del Camino, y la presentación del libro 'El Demonio en la vida y en el Camino de Santiago', a cargo de Pablo Arribas.

En el acto se repasó la historia de la Cofradía del Santo y se describió el albergue. Cuentan los cofrades que los asistentes quedaron «impresionados por la antigüedad y el servicio a los peregrinos».