La Rioja

Igea finalizó ayer sus XIII Jornadas Micológicas con la ruta de pinchos y vino

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Los Happys, mostrando el pincho que ofrecieron ayer. :: s.s.j.

  • El programa incluyó durante tres días sorteos, degustaciones, monólogo, cena, premio de dibujo y mercado artesanal

Amenazaba mal tiempo y la consiguiente reducción de asistentes, pero la cita principal de las Jornadas Micológicas de Igea resultó un éxito un año más. Eso sí, hubo una disminución de la cantidad habitual de pinchos, que pasó de 1.200 por peña a 900. En total hubo 4.500 raciones (sin contar el postre) en esta decimotercera edición.

Los tickets de cinco pinchos, cinco vinos y postre se agotaron. Los asistentes, principalmente de la comarca del Alhama Linares, pero también de otros lugares de La Rioja y regiones cercanas, disfrutaron de las suculentas propuestas gastronómicas, mientras en la plaza de Pedro María Sanz Alonso estaba instalado el mercado artesanal y la exhibición y clasificación de setas recogidas por la mañana. Allí tuvo lugar, además, el sorteo de la cesta de productos de la Reserva de la Biosfera.

La música de la charanga animó las calles del pueblo y los comensales comenzaron la ruta de pinchos por los cuartos a las 13 horas. La Peña Los Temerarios ofreció setas 'alabombuplé' con vino Heras Cordón, Los Divertidos cocinaron empedrado de arroz con bacalao y setas maridado con vino de Faustino Rivero Ulecia, Glass-Tuburio dio burguer de otoño con vino de Bodegas Ontañón, Los Happys tuvieron 'solanito 14' (mar y montaña) con ragout de setas con frutos del mar y vino Caralus y Los Guarros elaboraron cocido madrileño con setas y hongos maridado con Heredad Bienzóbal. La peña La Revolución se encargó de repartir el postre sorpresa de Pastelería Cruz en la plaza.

Tres días de setas

Las jornadas comenzaron el viernes con un monólogo de Aróa Berrozpe con maridaje, al que acudieron unas cien personas en el centro social. El sábado hubo degustación de champiñón al ajillo y vino. Se repartieron casi doscientas cincuenta raciones. El programa incluyó juegos infantiles, pintura de cara, premios de dibujo y cena popular con cincuenta personas. Terminó ayer con salida al campo, mercado y pinchos.