La Rioja

Aparecen cientos de truchas muertas en el río Ortigal, cerca de Ezcaray

Un grupo de truchas muertas sacadas ayer del río Ortigal.
Un grupo de truchas muertas sacadas ayer del río Ortigal. / G.H.
  • Medio Natural trasladó miles de ejemplares antes de unas pruebas en el acuífero, pero muchos no superaron el trance

La aparición de numerosas truchas muertas en un tramo del río Ortigal, afluente del Oja en Ezcaray, sembró la alarma ayer al recordar lo que ocurrió hace dos años, cuando unas pruebas de bombeo realizadas dentro del proyecto de abastecimiento de agua del Oja-Tirón desecaron el cauce del Oja y mataron por asfixia a cientos de peces. Aún siguen en fase de instrucción las diligencias judiciales por aquellos hechos.

Ahora, la raíz de esta nueva muerte de peces está, al parecer, en unas pruebas de carga realizadas por la empresa Acuaes para valorar la capacidad del acuífero, autorizadas por la CHE y la Dirección General de Medio Natural, las cuales -según indicaron ayer desde esta última-, incluían un protocolo de rescate como no se había realizado antes para trasladar las truchas de las zonas afectadas aguas arriba y abajo del Oja.

Fue en torno a esta operación, que incluyó «más de ocho translocasiones», donde murieron las truchas. «En la primera de las cubas se cogieron muchísimas porque fue el momento más crítico y algunas llegaron ya tocadas por falta de oxígeno, masificación o estrés», indicó ayer el director general de Medio Natural, Miguel Urbiola, que declinó cuantificar el número de 'bajas' a la espera de un informe de los técnicos que iba a recibir hoy.

No obstante, según la información que le habían transmitido, no eran muchas. Por contra, subrayó que se habían rescatado «más de 20.000 truchas», cifra que aprovechó, por alta, para poner el acento en la buena situación del río, del que recordó que «todos los años se seca un tramo y todos los años hacemos rescates».

Lo ocurrido motivó que dos personas, Gerardo Hernando y José Luis Malvesado, exdirectivos de la Sociedad de Caza y Pesca de Ezcaray, interpusieran a título personal sendas denuncias ante el Seprona, que realizar el correspondiente atestado.

Hernando habló de «cientos de truchas» muertas. «Los bidones y tanques en los que se son transportadas no reúnen las condiciones adecuadas, se quedan sin oxígeno y las están soltando muertas», dijo.

También alertó del rápido descenso del caudal. «Esta mañana, en muy pocas horas, hemos medido una baja de tres centímetros en el nivel del agua», indicó, antes de hacerse eco de la preocupación que algunos mandatarios de localidades agua abajo habían transmitido ya. «Esto no se está produciendo por un fuerte estíaje, ni porque hayamos tenido un verano muy seco, precisamente. Pasa porque llevan días 'chupando' agua y van a seguir haciéndolo», dijo de las pruebas.