La Rioja

Logroño, 17 abr (EFE).- Podemos La Rioja ha exigido hoy que la futura Ley de Gratuidad de Libros de Texto que se tramita actualmente en el Parlamento autonómico incluya también medidas para proteger a las librerías riojanas.

Tras reunirse con el secretario de la Asociación de Comercio de la Federación de Empresarios de La Rioja (FER), David Ruiz, el secretario general autonómico de Podemos, Francis Garrido, ha destacado que el sector de las librerías de La Rioja se enmarca en la categoría de pequeño comercio y da trabajo a más de 200 familias.

En una nota, Garrido ha detallado que hasta el 40 por ciento de los ingresos de las librerías riojanas proceden de la venta de libros escolares, por lo que este asunto "es merecedor de una especial atención por parte de la Administración".

A su juicio, el desafío que afronta la nueva Ley de Gratuidad es doble, porque "por un lado hay que ampliar la base de derechos sociales, garantizando una educación pública, de calidad y ahora sí verdaderamente gratuita, pero al mismo tiempo, hay que proteger los intereses del pequeño comercio, local y tradicional".

El líder de Podemos La Rioja ha aludido a la propuesta de la Asociación de Libreros de adoptar un sistema de vales o tiques como la posible solución que aúna los dos objetivos que su formación defiende.

"Nos parece buena idea y desde Podemos la vamos a respaldar", ha manifestado Garrido.

La formación morada también ha aludido a la denuncia de la Asociación de Libreros por la "competencia desleal" que sufre el sector, ante la venta de libros en los propios centros educativos.

"Sería bueno que se separaran y aclararan competencias para que cada uno hiciera la parte que le toca, las librerías vender los libros de texto y los centros educativos centrar los esfuerzos en su labor de enseñanza", ha mediado Garrido.

El secretario general de Podemos en La Rioja ha anunciado que su partido presentará enmiendas en el Parlamento autonómico para conseguir los objetivos planteados y que para ello han consultado primero con la FER y con la propia Asociación de Libreros, con la que ha habido "una gran sintonía" en cuanto a los fines que debe perseguir la Ley de Gratuidad y los medios que hay que adoptar.