La Rioja

Logroño, 14 mar (EFE).- Los trabajadores de Talleres Lispar, una empresa del grupo Standard Profil, han iniciado hoy un calendario de movilizaciones para mostrar su rechazo a los despidos anunciados por la empresa y tratar de frenar la deslocalización de parte de su producción.

Según ha informado UGT en un comunicado, los trabajadores se han concentrado hoy en las puertas del centro para manifestar su total y absoluto rechazo a estas medidas.

La empresa, explica el comunicado, ha anunciado la próxima ejecución de 9 despidos que, si no se producen de manera voluntaria, serán efectuados por "causas objetivas".

Para plantear estos despidos, la dirección de Lispar argumenta falta de carga productiva aunque "el grupo la está desviando a otros centros fuera de España, concretamente a Tánger".

Además, otras empresas filiales de Lispar en La Rioja reconocen "sobre saturación de trabajo", hasta el punto de que "están planificando la implantación de un nuevo turno de trabajo", asegura el sindicato.

Así las cosas, UGT teme que estos primeros 9 despidos "sean el inicio de muchos más si no se frena el desvío de la producción a otras plantas fuera de España".

Sobre esta misma cuestión, el sindicato CSIF ha manifestado su apoyo a las movilizaciones porque teme que los despidos anunciados "sean el anticipo de otros y de la posible desaparición de la empresa".

Explican que los representantes de los trabajadores se han reunido con directivos de Standard Profil en La Rioja "para intentar conseguir algún proyecto que garantizase el mantenimiento de los puestos de trabajo" porque creen que la empresa "busca llevar gran parte de su producción a Marruecos, lo que acarrearía numerosos despidos y una gran preocupación por el futuro de su plantilla".

Talleres Lispar es una empresa ubicada en el Polígono La Portalada de Logroño, pertenece al grupo Standard Porfil -antigua Permolca- y se dedica al sector del automóvil (manufacturas del caucho).

Cuenta en la actualidad con una plantilla de 239 trabajadores fijos, cuando a finales de 2017 tenía cerca de 280 trabajadores, entre fijos y eventuales.

CSIF alerta de que está previsto que el próximo verano se produzcan más despidos en la planta de Logroño, ya que finaliza en un proyecto que da trabajo a más de 30 personas.