La Rioja

Logroño, 13 mar (EFE).- La empresa Serunión es la adjudicataria del nuevo contrato de comedor escolar de los 49 centros de Educación Infantil y Primaria dependientes de la Consejería de Educación, del que se benefician unos 4.400 alumnos, tras lograr la máxima puntuación en calidad y variedad de los menús y en el precio.

El director general de Educación del Gobierno riojano, Miguel Ángel Fernández, ha detallado hoy, en una rueda informativa, el proceso de licitación de este contrato, en el que han participado cuatro empresas, de las que dos se han desestimado porque una tenía prohibido contratar con la Administración y la otra presentó una oferta en baja temeraria sin justificarla adecuadamente.

El precio presentado por esta última era más de 25 % inferior al de licitación, fijado en 5,35 euros por día, una bajada que se considera "desproporcionada" de acuerdo a los pliegos que rigen la licitación, ha subrayado Fernández, quien ha detallado que el precio presentado por Serunión es de 4,02 euros, frente al actual que abonan las familias de 3,95.

La licitación del nuevo contrato, ha dicho, ha reducido la importancia del precio en la valoración de las ofertas y ha mantenido la importancia de la calidad, de forma que esta prime sobre el precio.

"Nuestra prioridad ha sido ofrecer a las familias confianza y calidad en un servicio fundamental para facilitar la conciliación de la vida familiar y laboral", ha subrayado.

La oferta económica se ha valorado con hasta 20 puntos, cuando en 2014 se valoró con hasta 50 puntos, mientras que la calidad ha mantenido una valoración de hasta 40 puntos.

Al igual que en el anterior pliego, se han tenido en cuenta la variedad de los menús y su calidad nutricional, con hasta 10 puntos, para lo que las empresas han presentado un modelo de menú para un mes completo, en el que han incluido el desglose diario de nutrientes de acuerdo a los límites porcentuales recomendados por la Consejería de Salud para cada comida.

Como novedad, se ha introducido como criterio de valoración la mejora en el número de cuidadores disponibles en el comedor, con hasta 30 puntos, para garantizar el correcto funcionamiento del servicio durante la comida.

En el caso de empate en las ofertas, también se ha establecido que prevalezcan el control de la calidad y la mejora en el número de cuidadores.

Sus datos indican que, con el nuevo contrato, habrá un cuidador en los centros de Educación Infantil por cada trece alumnos, frente a los quince alumnos actuales; y por cada 23 estudiantes, ante los 25 de ahora, en Primaria; y habrá uno más por cada fracción superior a siete alumnos en Infantil y a quince en Primaria.

En total, Serunión ha obtenido 100 puntos, la máxima calificación posible, frente a los 94,88 de la siguiente competidora; y, por criterios de valoración, ambas empresas han obtenido 40 puntos en calidad; 10 en la valoración de los menús y 30 por la mejora en el número de cuidadores.

En la oferta económica, Serunión ha obtenido la calificación máxima de 20 puntos, mientras que la otra empresa ha logrado 14,88 puntos.

El contrato, que tendrá una vigencia de veinte meses, entrará en vigor el próximo mes de mayo, una vez finalizada la prórroga del actual; y fija el coste del comedor en 4,02 euros al día, frente a los 5,35 euros contemplados como precio base en la licitación.

El coste total del servicio durante este periodo asciende 4,8 millones de euros, ha indicado Fernández, quien ha señalado que la Consejería de Educación ha renovado también el contrato que mantiene con la Asociación para la Investigación, Desarrollo e Innovación del Sector Agroalimentario (AIDISA) para el servicio de control de la calidad en los comedores escolares.

La renovación del contrato se ha efectuado por un importe de 29.633 euros desde el día 13 de enero de 2018 y con una duración inicial de veinte meses.

Ello permitirá que AIDISA continúe realizando inspecciones "sorpresa" en los comedores de los 49 colegios incluidos en el contrato con Serunión, así como durante la distribución de los menús en los 34 centros con modalidad de cocina de catering; mientras que quince tienen personal e instalaciones para elaborar los menús in situ.

En esas inspecciones se comprueban el cumplimiento de las condiciones del nuevo contrato y la normativa vigente en materia de seguridad alimentaria, tras lo que se pone en conocimiento de la Administración autonómica todas aquellas incidencias detectadas.

Fernández ha reconocido que, durante los últimos años, se han registrado algunas quejas de padres de alumnos que acuden a los comedores escolares sobre diferentes aspectos, como que "el pescado tiene espinas o que los macarrones están secos"; pero ha incidido en que "no habido ningún problema de riesgo para la salud de los comensales".