La Rioja

Logroño, 13 mar (EFE).- Un policía local de Arnedo, imputado como presunto autor de un delito de denegación del deber de auxilio por no responder a un aviso de agresión sexual, ha declarado hoy en el juicio que su central le comunicó que se trataba de una discusión de pareja y que ya acudía al lugar un patrulla de la Guardia Civil.

La Audiencia Provincial de Logroño ha celebrado la vista oral contra este oficial de la Policía Local, de 60 años, a quien el fiscal pide imponer una multa de 4.500 euros y una pena de suspensión de empleo o cargo público durante tres años, mientras que la defensa del agente municipal reclama su absolución.

Además, el Ministerio Público exige al acusado y al Ayuntamiento de Arnedo que de forma subsidiaria indemnicen con 3.000 euros a la supuesta víctima de la agresión sexual, por los perjuicios que sufrió.

Tanto la defensa del procesado como el abogado del Consistorio arnedano rechazan el pago de esta indemnización, ya que no quedó acreditado que se produjera esa agresión sexual, porque no se pudo identificar al supuesto agresor y la causa judicial se archivó.

Los hechos juzgados ocurrieron en septiembre de 2013, durante las fiestas de Arnedo, sobre las siete de la mañana, cuando el acusado se encontraba con otros dos agentes retirando vehículos estacionados en el recorrido del encierro en la avenida República Argentina.

El oficial acusado, quien ha dicho que tiene 36 años de experiencia, había recibido de su superior instrucciones orales y por escrito de que dejasen el recorrido del encierro "completamente limpio" de coches antes de las nueve de la mañana.

El procesado ha detallado que recibió una llamada de su central en la que le alertaba de que habían avisado al SOS Rioja 112 de una "discusión de pareja" en una calle cercana, pero que una patrulla de la Guardia Civil ya iba hacia el lugar, por lo que él siguió con su cometido.

"En el 99 por ciento de los avisos por discusiones de pareja nunca se ha llegado a mayores", ha asegurado, por lo que optó por no ir, ya que el aviso no aportaba datos de que era "grave".

"Si me hubieran avisado de que había una agresión me habría saltado a la torera el tráfico del encierro", ha recalcado.

Ha precisado que no hay ningún protocolo interno de actuación entre la Policía Local y la Guardia Civil de Arnedo, ya que suele acudir la patrulla que se encuentre más cerca, porque la demarcación de la Benemérita es muy amplia y abarca varios municipios.

Como el centro de Arnedo estaba vallado por el encierro, acudir a pie hasta el lugar del aviso (la calle Campanario situada a 350 metros) habría supuesto más tiempo de lo normal al tener que dar un rodeo y a pie costaría unos cuatro minutos, ha explicado.

Ha lamentado que él no supo nada sobre esta instrucción judicial hasta cuatro meses después, en enero de 2014, y ha agregado que le habían abierto un expediente disciplinario del que después le sacaron, por lo que él ya se encontraba "con la mosca detrás de la oreja".

En el juicio ha declarado el agente que recibió en la central de la Policía Local el aviso del SOS Rioja 112, quien ha dicho que no recordaba si la alerta era por agresión o discusión, pero él se lo comunicó con sus compañeros y después llamó al cuartel de la Guardia Civil, donde le dijeron que ya estaban informados.

Ha subrayado que él no podía acudir al aviso porque estaba encargado de responder la centralita de llamadas.

El guardia civil que elaboró el informe de la causa ha dicho en en la vista que el SOS Rioja 112 recibió la llamada de una vecina quien alertaba de que un chico parecía estar agrediendo a una chica, y por el "alto grado de nerviosismo" de la testigo, se creyó que el asunto tenía "cierta entidad".

Desde la llamada de aviso hasta que llegó la Guardia Civil pasaron menos de cinco minutos, ha agregado este agente, y solo un minuto desde que se movilizó a su patrulla.

En el juicio se han reproducido las llamadas del SOS Rioja 112 a la Policía Local y a la Guardia Civil, en las que se detallaba de que en la calle Campanario 20 hay un posible caso de violencia de género ya que "un chico debe estar agrediendo a su pareja".

En su informe de conclusiones, el fiscal ha recalcado que cuando la patrulla de la Guardia Civil llegó al lugar ya se había cometido una agresión sexual, pero no pudieron auxiliar a la víctima ni localizar al autor, y a pesar de presentar una denuncia, finalmente se archivó la causa judicial.

Ha lamentado que el acusado no acudiera de inmediato a socorrer a la mujer, porque no sabía ni dónde estaba la patrulla de la Guardia Civil ni la gravedad de los hechos.

La defensa ha aportado a la causa un parte de intervención de la Policía Local de Arnedo, de agosto pasado, cuando decidió no acudir al aviso de un apuñalamiento porque se encontraba vigilando el acceso al concierto de Miguel Bosé, pero en este caso, que es "más grave", no se ha hecho nada contra los agentes.

El Ayuntamiento de Arnedo ha rechazado pagar la indemnización a la mujer supuestamente agredida sexualmente porque no están acreditados los hechos ni los perjuicios o lesiones sufridos.