La Rioja

Logroño, 13 mar (EFE).- Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en La Rioja han asestado dos nuevos golpes al tráfico de drogas en la Comunidad, donde ha sido desmantelado "un auténtico hipermercado de droga", cuyas sustancias intervenidas ascienden a 752.195 euros en el mercado negro, y han sido detenidas 10 personas.

Así ha definido hoy esta operación el delegado del Gobierno en La Rioja, Alberto Bretón, en una rueda informativa, junto a los máximos responsables de la Guardia Civil y Policía Nacional en la Comunidad.

La Guardia Civil y la Policía Nacional han coordinado las dos operaciones, que se iniciaron en 2017, y que se han saldado con el desmantelamiento de un grupo criminal de narcotraficantes, responsables de la distribución de cocaína, speed, ketamina, éxtasis y marihuana en La Rioja, Logroño y la Ribera de Navarra, y con la detención de 10 personas.

De las personas detenidas, todas de nacionalidad española y con edades comprendidas entre los 22 y 41 años, 2 están en prisión en Logroño y el resto en libertad con cargos, pendientes de juicio, ha informado el delegado del Gobierno.

Ocho de los detenidos corresponden a la actuación de la Guardia Civil, entre ellos, el responsable del grupo criminal en La Rioja, vecino de Tricio; y la persona que se encargaba de introducir la droga en la Comunidad Autónoma, nacido en Barakaldo y afincado en Muskiz (Vizcaya), quienes han ingresado en la prisión de Logroño.

Por su parte, la Policía Nacional ha detenido a otros dos varones, vecinos de Logroño, que se encargaban de la distribución de cocaína y speed en la capital riojana.

En el marco de ambas operaciones, se han practicado 12 registros domiciliarios y se han intervenido 13.156 gramos de speed, 1.373 de cocaína, 3.242 de marihuana, 327 de ketamina, 178 de cristal, 195 pastillas de éxtasis y una prensa para compactar cocaína.

También han sido ocupados 6 vehículos, 5.470 euros en moneda fraccionada, documentación, material informático y todos los útiles necesarios para la elaboración, pesaje, envasado y distribución de las distintas sustancias estupefacientes.

La droga intervenida, una vez adulterada, hubiera alcanzado en el mercado ilícito un valor de 752.195 euros.

La operación de la Guardia Civil, denominada "Tritium", se inicio en noviembre de 2017, cuando los agentes sospecharon de la existencia de un grupo criminal asentado en La Rioja, dedicado a la introducción de grandes cantidades de sustancias estupefacientes en esta Comunidad.

Los primeros meses de investigación permitieron poner nombre y apellidos al responsable de este grupo, un varón residente en la localidad de Tricio y, a partir de ahí, se fue identificando al resto de componentes, así como las funciones que desempeñan cada uno de ellos en el entramado criminal.

La investigación también permitió esclarecer los métodos que utilizaban para la adquisición, ocultación, preparación, venta y posterior distribución de todo tipo de sustancias estupefacientes entre otros traficantes de La Rioja y de la Ribera de Navarra.

El líder del grupo era el responsable de contactar con distribuidores de Vizcaya para la adquisición de grandes cantidades de sulfato de anfetamina y cocaína.

Una vez cerrado el trato y pagada la droga, el traficante de Muskiz se encargaba de su traslado hasta la localidad riojana de Manjarrés, para lo que adoptaba numerosas medidas de seguridad, tanto en el uso de sus comunicaciones como en sus desplazamientos para intentar evitar cualquier tipo de seguimiento.

Cuando las sustancias estupefacientes llegaban a Manjarrés, el jefe del grupo criminal procedía a ocultar la droga en casa de sus abuelos nonagenarios en esta localidad riojana, sin ser ellos conscientes de lo que ocurría en su vivienda y de las actividades delictivas a las que se dedicaba su nieto.

A los pocos días, el líder y sus colaboradores trasladaban las sustancias estupefacientes a un chamizo de la misma localidad, donde las manipulaban y preparaban para sacarlas a la venta.

Este chamizo llegó a convertirse en "un hipermercado" de la droga, al que acudían diariamente numerosos consumidores y otros traficantes de La Rioja y Ribera de Navarra, para abastecerse de speed, cocaína, marihuana, ketamina, cristal y pastillas de éxtasis, han detallado los responsables de la Guardia Civil y Policía.

Una vez que se obtuvieron todos los datos y se demostró la actividad ilícita de este grupo criminal, se detuvo a sus siete integrantes y del suministrador afincado en Vizcaya.

Inmediatamente, se realizó el registro y entrada en 6 domicilios -4 en Manjarrés, 1 en Tricio y 1 en Muskiz (Vizcaya)-, donde se intervinieron 12.140 gramos de speed, 1.273 gramos de cocaína, 327 de ketamina, 3.242 de marihuana y 195 pastillas de éxtasis.

También fueron ocupados 4 vehículos, 2 pistolas, un revolver, 5.000 euros en efectivo y todos los útiles para distribuir las diferentes drogas, entre ellos una prensa para compactar cocaína.

La otra operación se inició en agosto de 2017, cuando la Policía Nacional descubrió en un garaje de la capital riojana una mochila con importantes cantidades de drogas en su interior.

Los datos que se recopilaron en el lugar de los hechos permitieron identificar al propietario de la mochila, un joven de nacionalidad española conocido de los agentes por su vinculación al narcotráfico.

Este individuo fue sometido a control durante varios meses, lo que permitió constatar que es uno de los mayores distribuidores de speed y cocaína en la capital riojana.

Para realizar su cometido, esta persona empleaba numerosas medidas de seguridad propias de la delincuencia organizada y llegó a utilizar hasta 6 vehículos y 2 motocicletas en sus pases de drogas.

Con el avance de las actuaciones los agentes descubrieron que la persona que investigaban tenía lazos familiares y propiedades en la localidad de Manjarrés.

Su principal abastecedor era el responsable del grupo criminal que investigaba la Guardia Civil, por lo que agentes del EDOA (Guardia Civil) y UDYCO (Policía Nacional) intercambiaron información para no perjudicarse en sus investigaciones, que han coordinado y han permitido el desmantelamiento de este grupo de narcotraficantes.

La Operación Kelos, acometida por la Policía Nacional en Logroño, se saldó con la detención de dos personas, la realización de seis registros domiciliarios (1 en Logroño y 5 en Manjarrés) y la intervención de 1.016 gramos de speed, 100 gramos de cocaína, 178 gramos de cristal, dos vehículos, teléfonos móviles y todos los útiles necesarios para la distribución de drogas en la capital riojana.