La Rioja

Logroño, 12 dic (EFE).- El Clavijo abrirá mañana en Oviedo la segunda vuelta de la LEB Oro, en la que tiene muchas obligaciones pendientes, aunque todas se resumen en una, ganar más partidos para salir de la zona baja de la tabla.

Durante la primera mitad de la temporada el Clavijo ha estado marcado por la irregularidad y el contraste entre grandes partidos y otros flojos, sobre todo fuera de Logroño.

Fruto de ello es que se ve ahora, a mitad de campaña, entre los tres últimos, es decir, solo está fuera del descenso por su igualdad con los vascos del Sammic, a los que ganó en casa.

El resto de equipos de la zona media no están lejos, pero también es cierto que el play-off queda ya a tres partidos, una distancia amplia para los riojanos, ahora mismo.

Así las cosas, el Clavijo visita al Oviedo, que es el cuarto clasificado gracias a su mayor regularidad, la que le ha dado 11 victorias en 17 encuentros.

Los asturianos aspiran a ser una alternativa a los primeros, aunque parecen, de momento, un escalón por debajo de Breogán, Girona y Prat.

El equipo de Carles Marco mantiene como seña de identidad un juego apoyado en uno de los mejores pívot de la competición, Oliver Arteaga, que ya condicionó el partido de ida, en el que vencieron los asturianos.

El solo ha logrado en la primera vuelta la cuarta parte de la valoración de todo su equipo, 350 puntos, ya que es el máximo anotador (240) y el máximo reboteador (127).

Para acompañar a la "estrella" de los ovetenses están el senegalés Barró (149 puntos, 107 rebotes), el congoleño (cedido por el Unicaja) Romaric Belemene (173 puntos, 81 rebotes) o Víctor Manuel Pérez (178 puntos), junto al base Fabio Santana (69 asistencias).