La Rioja

Logroño, 13 oct (EFE).- La Denominación de Origen Calificada (DOCa) Rioja ha registrado este año la cosecha más temprana de su historia, cuyo Consejo Regulador la ha considerado hoy "de gran calidad y escasa", dado que los datos provisionales fijan la producción total entorno a los 349 millones de kilos de uva.

En una nota, el Consejo Regulador de la DOCa Rioja ha recordado que la cosecha 2017 ha estado marcada por los efectos de la helada y la sequía y, aunque ha sido escasa, ha ofrecido una gran diversidad y una excelente calidad.

La excepcional sanidad de la uva y la gran profesionalidad del sector han permitido alcanzar resultados muy satisfactorios, que garantizan el equilibrio de la DOCa Rioja, que comparten las comunidades riojana, vasca y navarra.

El balance provisional de la cosecha de 2017, a falta de cortar los últimos racimos en fechas que otros años eran el punto álgido de la vendimia, sitúa la producción total en torno a los 349 millones de kilos de uva.

Los resultados han sido "muy satisfactorios" respecto a la calidad de los vinos elaborados, para lo que ha sido "clave" realizar una vendimia selectiva en todo el conjunto del territorio de la Denominación, ha añadido.

La cantidad finalmente recolectada, en la que será la cosecha más temprana de la historia de Rioja, refleja que 2017 ha sido un año marcado principalmente por unas condiciones climatológicas muy complejas.

"Esta vendimia 2017 ha resultado la más complicada de los últimos años, aunque sorprendente por la excepcional climatología que la ha acompañado", ha afirmado el responsable de Control del Consejo Regulador de la DOCa, Pablo Franco.

Ha precisado que las lluvias del pasado mes de agosto ayudaron a completar el equilibrio de la maduración y, por tanto, incrementaron las expectativas productivas que había, tras un ciclo marcado por los diversos grados de afectación de la helada y las altas temperaturas del verano.

Las primeras impresiones sobre la calidad de los vinos elaborados de esta cosecha son "muy optimistas", ya que, según Franco, "los descubes de las primeras uvas muestran aromas estupendos, con estructura, color y polifenoles adecuados".

El buen estado vegetativo del viñedo y una sanidad "impecable" han sido fundamentales para alcanzar esos resultados, además del importante esfuerzo que han realizado los viticultores, las bodegas y un operativo de casi 200 técnicos y auxiliares de vendimia del Consejo Regulador.

Sus datos indican que la cantidad recolectada será suficiente para mantener el equilibrio de Rioja, clave en su desarrollo, según el Consejo Regulador, que iniciará próximamente el examen analítico y de cata para la calificación de todos los vinos.

Ello permitirá valorar de forma precisa la calidad final de las elaboraciones de cada bodega en particular y de la cosecha en su conjunto.

Ha recordado que el pleno del Consejo Regulador, ante una situación tan especial como la planteada por la gran helada del pasado 28 de abril, adoptó, por primera vez, medidas extraordinarias adaptadas a la realidad productiva con el objetivo de aportar la solución técnica más acorde al interés general.

Las Normas de Campaña fueron aprobadas por amplio consenso el pasado mes de julio en base a un exhaustivo trabajo de los Servicios Técnicos, que supuso el empleo de tecnologías informáticas de última generación y un despliegue de verificaciones en campo sin precedentes en la Denominación desde abril de 2017.

Por primera vez en la historia de la DOCa Rioja, se estudió individualmente el grado de afectación de la helada en los viñedos y se determinaron tres niveles de rendimientos máximos en función de dicha afectación.