La Rioja

Logroño, 17 jul (EFE).- La Audiencia Provincial de Logroño ha acordado hoy la suspensión del juicio contra seis hombres como presuntos autores de los delitos de falsificación de tarjetas de crédito y estafa, que se señalará próximamente en el mes de diciembre.

A la vista oral solo se han presentado cuatro de los seis acusados, pero tampoco han acudido varios de los testigos y han excusado su presencia otros citados para las próximas dos jornadas.

Por lo tanto, el Fiscal Superior de La Rioja, Enrique Stern, ha solicitado durante la vista la suspensión del juicio, ya que ha dicho que prefería que se celebre en días consecutivos, y no dejar una sesión suelta para el próximo mes de septiembre.

La acusación particular, ejercida por Servired, y los abogados de los cuatro acusados presentes en la sala se han mostrado de acuerdo con la petición del Ministerio Público.

El fiscal pide una pena conjunta de 45 años de cárcel para los seis acusados de ser los presuntos autores de un delito de falsificación de tarjetas de crédito mediante organización y de otro delito continuado de estafa en establecimientos comerciales de Logroño, Pamplona y Vitoria.

Según detalla el escrito de acusación, los acusados estaban organizados para realizar tarjetas de crédito clonadas con el fin de comprar bienes, principalmente informáticos y electrónicos de elevado coste, o usarlas como medio de pago en establecimientos comerciales.

Para ello, cargaban el importe en la cuenta a la que correspondía la tarjeta de la que copiaban los datos de la banda magnética.

Las tarjetas legítimas de cuyos datos obtenían los datos de la banda magnética pertenecían a entidades bancarias extranjeras, como Riyad Bank, de Arabia Saudí; Chase Bank, de Estados Unidos; Standard Bank, de Argentina; HDFC Bank Limited, de India; Citybank, de Portugal; y Newcastle PM SL, de Australia.

Con las tarjetas clonadas, los días 15 de enero y 17 de febrero de 2011 presuntamente intentaron realizar compras en establecimientos de Logroño, Pamplona y Vitoria, por importe total de 27.480 euros, de los que 11.343 fueron autorizados.

Por el delito de falsificación de tarjetas de crédito mediante organización, el fiscal pide una pena de seis años de cárcel para cada uno de los seis acusados, mientras que por el continuado de estafa, solicita 18 meses de prisión.