La Rioja

Logroño, 19 jun (EFE).- El profesor de Ciencias de la Educación de la Universidad de La Rioja (UR) Raúl Santiago ha sido nombrado coordinador mundial del Grupo de Investigación Flipped Learning Global Initative, vinculado al denominado "aprendizaje invertido".

Este "aprendizaje invertido" es un modelo pedagógico cuyo fin principal es transferir el trabajo de determinados procesos de aprendizaje fuera del aula y utilizar el tiempo de clase, además de la experiencia del docente, para potenciar, dentro del aula, otros procesos de adquisición y práctica de conocimientos, ha detallado hoy la UR en una nota.

Este grupo, en el que participan investigadores de Estados Unidos, China, Australia, Nueva Zelanda, Canadá, Italia, Francia, Taiwán, México, Brasil y España, pretende identificar y analizar investigaciones relevantes sobre el modelo "flipped learning"; promover la publicación de artículos sobre esta materia; así como organizar, colaborar y realizar investigaciones sobre este tema.

El proyecto surgió en 2013 con la idea de recoger experiencias, recursos y herramientas que sirvan para dar a conocer y este modelo pedagógico en castellano.

El trabajo de este grupo se basa en los pilares fundamentales de la divulgación, la formación y la investigación, para lo que ha creado una página web, que ha recibido casi 900 entradas en tres años y 1,2 millones de visitantes de 189 países.

La formación se realiza en colaboración con entidades GrupoMT y su proyecto BIAS, que tiene firmado un convenio de investigación y asesoramiento con la UR.

Ha explicado que en el modelo de la también conocida como "clase invertida", el maestro deja de ser el "sabio" del que aprenden únicamente los alumnos, con ayuda, quizá, de un libro de texto, y pasa a ser el guía de un proceso, mucho más activo por parte del alumno.

Para ello, se acerca más al estudiante, con lo que mejora la interacción con él al trabajar más a demanda, al resolver cuestiones en el momento que se plantean y que pueden ser diferentes para cada alumno.

El docente, como facilitador de aprendizajes, busca que cada alumno desarrolle su máximo potencial, ha indicado la UR; además de que, con este modelo, los deberes se plantean como algo más cercano, adaptado, flexible a la forma de aprender de los estudiantes, que encuentran ver un vídeo como algo natural para aprender.

"Los deberes son más sencillos y la actitud de los alumnos cambia ante ellos", según este modelo, en el que las actividades de más nivel de complejidad se realizan en clase con el profesor cerca para que les eche una mano si es necesario.

El vídeo se presenta con la parte más teórica de un tema, de manera que permite, en un breve espacio de tiempo, que el alumno aprenda los conceptos que le permitirán avanzar en dicho tema con actividades de mayor complejidad cognitiva.

Los vídeos deben ser cortos y contener lo que el profesor considera básico para que los estudiantes puedan construir sus aprendizajes sobre esta información.

Ha precisado que la principal ventaja es que los alumnos que comprenden o asimilan más deprisa pueden comenzar esta segunda fase antes; mientras que aquellos que necesitan algo más de tiempo pueden ver el vídeo las veces que lo necesiten, lo que les permite ganar en autoconfianza y evitar a los primeros una clase de repeticiones que llevan al tedio y la falta de motivación.

En cuanto a las ventajas, se potencia la interacción entre el docente y el alumno y el proceso de práctica y adquisición de conocimientos se vuelve más significativo.

Entre las desventajas cita lo todo lo relacionado a la puesta en práctica de este modelo, dado que hay docentes y familias, además de los propios estudiantes, que se resisten al cambio de modelo.