La Rioja

Logroño, 19 may (EFE).- La Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) ha concluido 26 actuaciones en La Rioja para mejorar la capacidad de desagüe de varios ríos, en unas obras que han supuesto una inversión de 162.000 euros.

La CHE, organismo adscrito al Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente (MAPAMA), ha detallado hoy en una nota que estas actuaciones permitirán reducir riesgos por crecidas en ríos de La Rioja.

Las obras se han desarrollado en los ríos Iregua, Najerilla, Valdecañas, Tuerto, Cidacos, Yasa Minglanillas y Ebro.

Todas estas actuaciones, de reciente finalización, forman parte de las acciones de conservación de cauces y gestión medioambiental que desarrolla la CHE y financia con presupuestos propios.

Los trabajos han consistido, principalmente, en la retirada de taponamientos en cauce formados por árboles caídos (o que amenazaban caída), ramas secas, cañas y otros restos vegetales acumulados que provocaban una reducción de la sección del río y, en consecuencia, una pérdida de su capacidad de desagüe y un mayor riesgo de desbordamientos en futuras avenidas.

En concreto, se han retirado taponamientos en el río Iregua, a su paso por los términos municipales de Villamediana de Iregua y Alberite, en el río Najerilla, en Nájera, Bobadilla, Baños de río Tobía, Arenzana de Abajo, San Asensio y Camprovín; y en el río Cidacos en Quel y Autol.

También se han realizado trabajos de mantenimiento de cauces en el río Valdecañas, en Nájera; en el río Tuerto, en Azofra, Canillas de río Tuerto, Hormilla y Cañas; en el barranco Yasa Minglanillas, en Arnedo y en el río Ebro, en Alfaro y en San Asensio.

En las zonas intervenidas también se han realizado desbroces selectivos, podas, aclareos y limpiezas.

Además, en el río Ebro, en Alfaro, se han plantado 785 chopos, 1.575 estaquillas de sauces y 150 de tamarix y se ha realizado una hidrosiembra en una zona de ribera de 3.360 metros cuadrados.

Todas estas actuaciones de conservación de cauces se integran en las medidas coordinadas entre administraciones con competencias en la gestión de avenidas, reunidas en el Plan de Gestión del Riesgo de Inundación de la Cuenca del Ebro (el PGRIEbro), dirigidas a minimizar en lo posible las afecciones.