La Rioja

Logroño, 18 may (EFE).- El director del Programa sobre Terrorismo Global en el Real Instituto Elcano, Fernando Reinares, ha afirmado hoy a Efe que, ante la amenaza yihadista, "la Unión Europea (UE), en conjunto, no ha respondido, ni dentro ni fuera de nuestras fronteras, del modo ágil y certero que hubiese sido deseable".

"Tampoco lo han hecho los Estados que la componen, cuyas políticas antiterroristas están, en buena medida, europeizadas", ha añadido Reinares antes de pronunciar en Logroño la conferencia "Yihadismo global: amenaza terrorista y desafío social", organizada por la Universidad de La Rioja.

Reinares, catedrático de Ciencia Política y Estudios de Seguridad en la Universidad Rey Juan Carlos, ha precisado que, "en estos momentos, hay dos focos principales de amenaza terrorista", uno situado en Oriente Medio y otro en el área que conforman Magreb y Sahel" y, según él, "en ninguno de esos ámbitos se han revertido aún las circunstancias que propiciaron el auge yihadista desde 2011".

"En el conjunto de la UE se avanza, desgraciadamente, a paso de grandes atentados", según Reinares, para quien, tras los ocurridos en París en 2015 y en Bruselas en 2016, "se han producido importantes novedades en el ámbito de la cooperación antiterrorista dentro de la Unión Europea".

Ha añadido que, "en los últimos cinco años, hemos asistido a una movilización yihadista sin precedentes desde que, a finales de los ochenta, se configuró el fenómeno del yihadismo global".

Las actividades de Al Qaeda y, sobre todo, del llamado Estado Islámico, especialmente en Siria y en Irak, ha recalcado, "están detrás de dicha movilización yihadista sin procedentes, que ha incidido de un modo comparativamente más intenso entre jóvenes musulmanes de Europa Occidental que entre los de otras regiones del mundo".

A su juicio, "hay un evidente desafío", derivado, por una parte, "del eventual retorno a sus países europeos de origen de una parte de quienes en los últimos años se han convertido en combatientes terroristas extranjeros" y, por otra, "de los procesos de radicalización yihadista que se continúan produciendo en el seno de nuestras sociedades".

"Todo ello -ha dicho- va unido al riesgo de atentados terroristas, en el marco de una amenaza que se ha diversificado más que nunca antes" y que incluye desde planes "muy sofisticados" desarrollados centralizadamente hasta la actuación en solitario de individuos inspirados por la propaganda yihadista.

Reinares también se ha referido a que, en las sociedades occidentales, en general, y en las europeas en particular, hay "una fractura entre la población musulmana y el resto de la población".

Para él, "esta fractura es más acusada en unos países que en otros" y "no obedece únicamente a deficiencias o limitaciones observadas en las políticas gubernamentales a distintos niveles, ni a prácticas discriminatorias en el ámbito de la sociedad civil".

Obedece, ha agregado, a "la deliberada autosegregación, autoexclusión que se impone dentro de congregaciones musulmanas de orientación principalmente salafista, cuyo entendimiento fundamentalista y antiracional del islam lo hace incompatible con los valores de una sociedad democrática".

Además, ha indicado que "los dirigentes de las organizaciones yihadistas, sea Al Qaeda o sea Estado Islámico, buscan aprovecharse de ella en beneficio propio para acentuar divisiones sociales, fomentar la islamofobia" y disponer, así, de "mayores facilidades para la radicalización y el reclutamiento de, sobre todo pero no exclusivamente, jóvenes musulmanes de segunda generación".

En su opinión, "además de la necesaria revisión que requieren nuestras medidas antiterroristas, es necesario desarrollar con éxito las iniciativas de prevención de la radicalización y de desradicalización".