La Rioja

Logroño, 22 feb (EFE).- El profesor de la Universidad de Navarra José Luis Orihuela, experto en la "cultura de la hiperconectividad", ha subrayado la importancia de educar en valores a los jóvenes para que sepan enfrentarse a las situaciones generadas por el abuso de la tecnología, según ha indicado a Efe.

Orihuela pronunciará mañana, día 23, en Logroño la conferencia "¿Qué nos estamos dejando en la cultura móvil?", en un acto organizado por la asociación de antiguos alumnos de la Universidad de Navarra, "Alumni", de La Rioja.

Ha recalcado que "para nada" pretende realizar una crítica a la tecnología, sino "asumir que vivimos en una generación en la que existe la hiperconectividad y ese concepto, el poder estar siempre conectado, forma parte de la generación a la que queremos educar".

"No es sencillo de asumir", ha asegurado este experto en nuevas tecnologías de la información, y, "ante eso, la tentación que tenemos los mayores muchas veces es, simplemente, apagar los dispositivos" que manejan los jóvenes.

Él sostiene que eso, en realidad, no tiene ningún éxito porque "a quienes queremos educar ya están en esa cultura" y "ese es el peaje que tenemos que pagar" al adoptar la tecnología.

En esa situación, considera que "lo que sí puede ayudar" es "tratar de que los jóvenes recuperen algunos valores que sí teníamos los más mayores".

Por ejemplo, "hay que hacer ver a los jóvenes que están perdiendo la mirada a lo que tienen alrededor y a los demás", sobre todo porque "el móvil es cada vez más un espejo, en vez de una ventana", ha subrayado.

"También se está perdiendo la distancia, que es algo que ayuda en la construcción de la propia intimidad", ha asegurado, y "eso tiene como efecto eliminar el concepto de respeto al otro" porque "cuando no hay distancia, como hacen parecer las redes sociales, se pierde el respeto y se puede insultar, como sucede".

Otro de esos valores a recuperar es el de "los tiempos muertos" que se producen en una cola o en un viaje, que "antes se dedicaban a pensar, a recordar o a escribir", pero ahora "se llenan con el teléfono móvil".

Orihuela ha resaltado la importancia de incidir en dos valores que "son fundamentales para la construcción personal" y que se ven alterados por la hiperconectividad, "el silencio y la soledad".

Para él, en el mundo actual hay "una grandísima dificultad para estar en silencio y solos, nos da pánico y buscamos evitarlo por medio de la tecnología".

Ha recalcado la importancia de "ayudar a los jóvenes a que aprendan estos conceptos y valores que tienen más interiorizados quienes no nacieron en esta era tecnológica", aunque "no hay un discurso mágico para hacerlo".

Ha reconocido también que, frente a una época en la que "parecía que la tecnología era magia, que lo resolvía todo por sí sola", ahora "ya es tendencia lo contrario", ya que, por ejemplo, "está empezando a cuestionarse las redes sociales, a abandonarlas o a buscar dispositivos analógicos o teléfonos sin internet".

"De hecho, los propios jóvenes son los que están comprendiendo ahora el precio que tiene la conectividad", aunque "también hay quienes simplemente cambian de tecnología, del móvil a la televisión, por ejemplo", ha asegurado.

Entre esas dos tendencias, él es partidario de "no demonizar" la tecnología y de "no hacer un discurso extremista, ni a favor, ni en contra", sino "saber emplearla, con mesura y autoconocimiento", pero "sí combatir su uso perverso a través de la educación".