La Rioja

Logroño, 30 nov (EFE).- Los test de inteligencia subestiman la capacidad de los alumnos más brillantes y que resuelven las habituales pruebas de inteligencia de forma excelente, con una puntuación que se sitúa a partir del percentil 95 sobre 100 puntos.

Esta es una de las conclusiones de un estudio de investigación elaborado por la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR), en el que se propone que se aplique un test de inteligencia por encima de nivel a los alumnos españoles.

Este tets, denominado en inglés "out of level", se utiliza para identificar las habilidades de los estudiantes más brillantes y conocer en qué campos tienen más potencial.

El vicerrector de Innovación y Desarrollo Educativo de UNIR, Javier Tourón, ha dirigido esta investigación, en la que se ha constatado que "todos los test tienen un efecto techo posible cuando su nivel de dificultad no es suficiente para el nivel de capacidad del sujeto evaluado".

Por ello, no permiten medir a qué nivel podrían llegar los alumnos que lo superan con una calificación sobresaliente, ha detallado Tourón en una nota.

Ante esta situación y para detectar los tipos de talento que estos alumnos ostentan, los investigadores han aplicado un test de inteligencia estándar a más de 3.000 estudiantes españoles, de los que 35 obtuvieron resultados por encima del percentil 99 en razonamiento verbal y 28 alcanzaron ese nivel en razonamiento matemático.

Los resultados muestran que los estudiantes con mayor habilidad en razonamiento verbal y matemático necesitan que se les aplique el test de nivel "out of level", diseñado para alumnos de cursos superiores.

En España no existe una prueba estandarizada, por lo que los investigadores optaron por el "The School and College Ability Test" (SCAT), creado por el profesor Julian Stanley y propiedad de la John Hopkins University.

En esta segunda prueba, esos alumnos obtuvieron entre 35 y 91 puntos y, mientras a los estudiantes con un 35 no pareció afectarles el efecto techo, sí lo hizo a los que obtuvieron más de 91 en la segunda prueba: 14 alumnos en habilidad verbal y 28 en habilidad matemática.

"La medida 'out of level' despeja las dudas del posible efecto de techo, lo que es importante porque del grado de capacidad dependerán las respuestas educativas que podamos ofrecer", según Tourón.

Ha insistido en que los estudiantes que obtienen la misma nota en un test normal logran puntuaciones muy diferentes en un test para niveles elevados.

"Para unos -ha subrayado- puede ser más interesante un programa de enriquecimiento y para otros un programa avanzado en una asignatura, por lo que es primordial conocer sus fortalezas y debilidades en áreas como el razonamiento verbal y el matemático".

Torún, de acuerdo con los datos obtenidos en esta y otras investigaciones, incide en que la escuela no debería organizarse por edades, sino por competencias.

"No se trata de romper la estructura actual de la escuela totalmente, pero sí la del currículo para permitir que cada alumno avance a su velocidad óptima", ha explicado.

Según las conclusiones del estudio, es muy importante que cada institución educativa determine la capacidad de los estudiantes y use un programa para personalizar sus itinerarios y "toda una garantía de que apuesta de verdad por el desarrollo del talento".