La Rioja

Burgos, 29 nov (EFE).- Casi sin tiempo para digerir el sufrido empate cosechado el pasado sábado en Cangas de Morrazo, el Villa de Aranda visitará mañana el Palacio de los Deportes de Logroño con la esperanza de poder dar la sorpresa de la jornada ante un sólido Naturhouse.

El conjunto dirigido por Álvaro Senovilla, que con 11 puntos en su casillero parece haberse atrincherado en la zona media de la tabla, afronta uno de los partidos más complicados de toda la temporada.

Así lo reconoce el propio técnico vallisoletano, que en declaraciones a Efe ha destacado que "a priori", el Naturhouse es "muy superior" a su equipo.

"Es un equipo de Champions, con una gran plantilla y que además hace el mejor balonmano de toda la liga", lo que implica que el partido será "muy difícil" para el Villa de Aranda, ha afirmado.

A pesar de ello, el técnico no tira la toalla, ni muchísimo menos, apelando al carácter competitivo demostrado por sus jugadores en lo que va de temporada.

"El equipo está jugando buen en las últimas jornadas y podemos ir a Logroño a intentar competir y estar en partido hasta el final. A partir de ahí, ya se verá, pero nuestra obligación es no dar un partido por perdido por mucha diferencia que haya", ha subrayado Senovilla.

Además, el técnico confía en que la carga de partidos que acumula en esta etapa de la temporada el Naturhouse pueda pasar algo de factura al conjunto riojano para, al menos, "reducir parte de la diferencia" que hay entre ambas plantillas.

En principio, el técnico vallisoletano podrá echar mano de todos sus jugadores, a excepción de André Amorim, que salvo sorpresa de última hora está descartado para el choque al no haberse recuperado totalmente de sus molestias.

Quien sí estará será Iker Antonio, que el pasado sábado reapareció ante el Frigoríficos Morrazo tras varias jornadas apartado por lesión y previsiblemente vaya "ganando minutos" en las próximas semanas.