La Rioja

Logroño, 29 nov (EFE).- El pintor Miguel Ángel Ropero bucea en episodios reales del siglo pasado ocurridos en La Rioja en su novela "El quinto: no matarás obispos", un "thriller nada clásico", en el que entremezcla suspense, asesinato y "boom inmobiliario", según ha explicado en una entrevista a Efe.

Ropero (Logroño, 1940), quien también ha ejercido como concejal de la capital riojana, diputado regional y consejero de Cultura del Gobierno de La Rioja, presenta mañana su segunda novela en el Ateneo Riojano.

"El quinto: no matarás obispos" (2016) comparte algunos "vasos comunicantes" con su primera novela, "No bebáis agua del pozo" (2009), ya que ambas están ambientadas en el universo de la ficticia ciudad Gradiente.

Aunque forman parte de una trilogía, cuya tercera parte está ya "en el horno", sus dos primeras novelas suponen dos bloques narrativos independientes y con escenarios diferentes, aunque aparecen los mismos personajes: los historiadores de la Universidad de Gradiente Matilla y Sánchez Marina, ha detallado.

También reaparecen personajes del bloque "de los malos" y algunas de sus víctimas en "No bebáis agua del pozo", que conectan con la nueva trama, pero "se mueven en una peripecia distinta", tras el asesinato de un tercer integrante del departamento de Historia de la Universidad de Gradiente.

"El quinto: no matarás obispos" es un "thriller nada clásico", según su autor, en el que se indaga sobre hechos recientes ocurridos a mediados del siglo XX con algunos saltos en el tiempo, para aludir a episodios ocurridos en el pasado en La Rioja en relación a la "destrucción moral" del obispo Fidel García.

Ropero se ha inspirado, así, en una "peripecia dramática, casi trágica", que sufrió este obispo a través de la "calumnia orquestada" entre el poder político, ostentado entonces por la dictadura, y la jerarquía eclesiástica para "destruirlo" porque era "incómodo" a sus intereses por "cantar las verdades del barquero".

Este hecho real fue recogido en 2008 por la historiadora riojana y exdiputada socialista María Antonia San Felipe en su libro "El obispo Fidel García (1880-1927): la Diócesis de Calahorra y La Calzada tras el Concordato de 1851", ha recordado.

El escritor "fabula" con este episodio en su última novela, donde uno de sus protagonistas recibe el encargo de recuperar el rastro de monseñor Sastre Codina, quien fuera el díscolo prelado de la Diócesis gradentina durante los años de plomo y, mediado el pasado siglo, desapareció en Barcelona de pronto.

En la novela se entremezclan dos frentes paralelos que van solapándose, en los que los protagonistas se mueven por la Ciudad Condal, la helvética Lugano e, incluso, hasta Mallorca, que supone el contrapunto insular a la mesetaria Gradiente, donde suceden cosas "tremendas" coincidiendo con el fin del "boom" inmobiliario.

La ciudad de Gradiente es un espacio literario creado por Ropero, similar a Macondo o Vetusta, "salvando las abismales distancias", en la que lo que acontece queda "desvinculado" de Logroño, ya que podría ser cualquier localidad "de medio pelo" de la península, ha aclarado.

En la tercera parte de esta trilogía, que, según su autor, está "a punto de caramelo", prevalecerá su condición de pintor, ya que la trama se centrará en el expolio de obras de arte realizado por los alemanes a mediados del siglo pasado durante el régimen hitleriano, especialmente de los bienes que pertenecían a familias judías.

Estos hechos históricos también tendrán un contrapunto actual, a través de las consecuencias que conllevaron decenios después, ha concluido.