La Rioja

Logroño, 29 oct (EFE).- El yacimiento arqueológico de Villarroya contiene fósiles de más de veinte especies de vertebrados, además de otros de plantas.

Esta es una de las conclusiones del libro "Villarroya, yacimiento clave de la paleontología riojana" editado por el Instituto de Estudios Riojanos y que ofrece una visión general de esta escabación ubicada a diez kilómetros de Arnedo, ha informado el Gobierno regional en un comunicado.

Este libro ofrece una visión general del Yacimiento paleontológico de Villarroya, donde se encuentran restos fósiles procedentes de más de una veintena de especies de vertebrados que incluyen carnívoros como hienas, lobos, perros, zorros, osos, mustélidos y varios felinos.

También de siete especies de artiodáctilos (cérvidos y bóvidos) y perisodáctilos (équidos y rinoceróntidos) y abundantes micromamíferos.

Los estudios sobre este yacimiento incluyen las técnicas más recientes de datación estratigráfica como las basadas en magnetoestratigrafía, que se han aplicado en una amplitud de estratos de sedimentos lacustres verdaderamente excepcional.

Los capítulos del libro presentan una aproximación multidisciplinaria al yacimiento con un constante diálogo entre las diversas aportaciones paleontológicas y las procedentes de la estratigrafía.

El Yacimiento de Villarroya entró en la historia de la mano del ingeniero de caminos Eduardo Carvajal, director de las minas de lignito de Préjano, Turruncún y Villarroya, que lo presentó en una comunicación al XIV Congreso Internacional de Geología realizado en Madrid.

Desde entonces lo han visitado numerosos investigadores de todo el mundo, explica el comunicado del Ejecutivo riojano.

Los fósiles de Villaroya se conservan en los Museos Nacional de Ciencias Naturales y Geominero, en Madrid; en el Museo del Seminario Conciliar en Barcelona; en el Institut Catalá de Paleontología Miquel Crusafont en Sabadell, así como en el propio Museo de Ciencias Naturales de Arnedo y en algunos museos en Alemania y en Francia como el Musée Guimet y el Musée des Confluences, ambos en Lyon.

Entre los fósiles más destacados obtenidos a lo largo de los años en las excavaciones organizadas en Villarroya se encuentran magníficos ejemplares de mandíbulas de los últimos hipariones de Eurasia que fueron reemplazados seguidamente por caballos del actual género Equus.

Ese hallazgo sitúa a la fauna de Villarroya en una época de transición en donde aún persistían linajes de los grandes mamíferos característicos del Neógeno, junto a otros que aparecieron entonces y han llegado hasta nuestros días.