Siguiendo la estela de actividades solidarias cada vez más frecuentes en tiempos de crisis, este domingo, a las 18 horas, la Sala Gonzalo de Berceo, de Logroño, acoge la representación de la obra infantil ‘Gran Hotel’, interpretada por el grupo de teatro ‘Bambalinas’. Detrás de este sugerente nombre se encuentra un grupo de padres todoterreno del colegio Adoratrices que no son actores al uso, pero que creen en el teatro como una forma de comunicación, de pasar un rato divertido y, además, de colaborar por una buena causa.
En este caso, la actuación, a las 18 horas, será a beneficio de la Asociación Riojana de Padres de Niños Hiperactivos (ARPANIH), que desde hace días ya tiene garantizados los 645 euros de beneficio, pues las 215 entradas disponibles se agotaron poco después de sacarlas a la venta por tres euros. La ayuda de estos padres metidos a actores servirá para que otros padres puedan costear parte de las actividades de formación y también de colaboración que llevan a cabo con profesionales que intervienen en el desarrollo de estos niños. “Realizar este tipo de colaboraciones es lo que nos anima a ensayar las veces que sean, a deshoras y con toda la ilusión”, asegura Enma Trincado, guionista de esta obra teatral, en la que se suceden escenas disparatadas protagonizadas por fantasmas, viudas locas y clientes histriónicos que coinciden en la inauguración de un hotel nuevo, pero con mucho pasado….
Por el escenario salen y entran, y se entremezclan con el público hasta 25 actores, la mayoría madres que poco antes de subirse al escenario apuraban las últimas labores como amas de casa, como administrativas, empleadas de un supermercado, una cafetería…. En realidad es un sobreesfuerzo, pero muy bien sobrellevado. Apenas tenían experiencia previa, sus comienzos fueron discretos, pero después de cinco años, ya empiezan a contar en el panorama cultural de la región. Todo ha sido poco a poco y con dedicación. Ahora Enma Trincado, que además de guionista tiene el papel de narradora en la función, quiere dar un paso más y tiene la ilusión de poner en marcha un festival de teatro aficionado infantil en la región. Ahí queda la propuesta que hace a otros grupos similares que han surgido al amparo de los colegios y a la que le avala su experiencia como responsable de este grupo de teatro que ya lleva representadas seis obras diferentes y en estrecha colaboración con las asociaciones de síndrome de down, autismo y Feaps. La próxima actuación del 24 de febrero será a beneficio de esta última entidad.
Entre bambalinas
“Nosotros mismos lo preparamos todo: los trajes, la decoración, el maquillaje…. Miramos en Internet, preguntamos…”. Nuria López, clienta de este ‘loco hotel’ exhibe un rizado azul eléctrico que casi da destellos en el escenario y una pestañas que le tapan la cara. Falta poco para subir al escenario (el último ensayo antes del domingo), pero aparentemente está tranquila. Cerca de ella merodea Lourdes del Río, es un "fantasma", pero “un fantasma cómico”, recalca. “Nunca había actuado, pero decidí hacerlo por una causa buena No perdemos el tiempo, porque es bonito. Es verdad que acabamos agotados, pero en cuanto se acaba, ya estás deseando de volver a empezar. Casi estoy deseando que empiece el curso para actuar”. El papel de la ‘clienta ladrona’ le ha tocado a Nuria López, quien sale al escenario con su hijo, el real, pero también de ficción. “Empecé en esto por no estar toda la tarde en casa y fue la mejor decisión”. Por último, aparece desde bambalinas Vania Archine, una guapa abuela del cole, que llegó a La Rioja hace cinco años desde Brasil y le ha dado el toque exótico que requería la obra. “Soy la dueña del hotel y estoy encantada. El público logroñés es muy receptivo”. Le corona la cabeza una especie de gran abanico verde, con brillos dorados, de un cierto estilo carnavalesco, aunque precisa que no tiene nada que ver.
En definitiva, una obra muy trabajada, divertida, interpretada por gente valiente y solidaria. Todos protagonizarán mañana una bonita historia de colaboración en la que un grupo de personas ayuda a una asociación a cambio de nada. Las entradas están agotadas, pero si no se lo quiere perder, el telón se volverá a levantar el domingo, día 24, en la sala Gonzalo de Berceo, de Logroño. Esta vez a beneficio de Feaps-La Rioja.


