Agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil en La Rioja han sorprendido a dos hombres, acompañados de un menor de trece años, por su presunta participación en prácticas de caza furtiva.
En una nota, la Guardia Civil ha detallado que se han denunciado a los dos hombres, de 54 y 56 años vecinos de La Rioja, por infracciones a la Ley de Caza y al Reglamento de armas.
Además, los agentes han intervenido dos escopetas, abundante munición y una pieza de caza muerta.
Los hechos que motivaron estas denuncias se iniciaron en la medianoche del pasado miércoles día 6, cuando agentes del Seprona y del puesto de Casalarreina realizaban un servicio en prevención de la caza furtiva en la localidad de Galbárruri, cuando fue interceptada una furgoneta que circulaba por la carretera LR-213.
Durante de la identificación de los ocupantes de este vehículo, los agentes observaron que la persona que ocupaba el asiento delantero derecho llevaba una escopeta desenfundada, para la que carecía del permiso de armas correspondiente al haberle sido denegado.
Además, este hombre había sido denunciado en anteriores ocasiones por infracciones a la Ley de Caza, ha detallado la Guardia Civil.
En los asientos posteriores viajaba un menor de 13 años, y a sus pies, fue localizado un conejo abatido por un disparo, una especie que en la actualidad se encuentra en veda.
En el registro que los agentes hicieron al vehículo se localizó otra escopeta oculta debajo de los asientos traseros, tres cartuchos de bala para caza mayor, 16 cartuchos del calibre 36 y 50 cartuchos del calibre 12.
Por estos hechos, los agentes han levantado las correspondientes actas denuncias por infracciones a la Ley 9/98 de Caza de la Rioja y al Reglamento de Armas.
Las escopetas y la munición han sido depositadas en la intervención de armas de Haro, a disposición de la autoridad competente.


