
El abandono escolar temprano, un caballo desbocado que en La Rioja se ha mostrado intratable durante los últimos doce años, empieza a perder fuerza. Después de que, desde el año 2000 y curso a curso, las estadísticas apuntaran que al menos uno de cada cuatro estudiantes de entre 18 y 24 años aparcaba los libros –con su techo histórico en el 2008 (37,2%)–, el año pasado, según un estudio de la federación de enseñanza de CCOO elaborado a partir de datos de la Encuesta de Población Activa (EPA), se cerró con una tasa del 22,8% (puede variar unas décimas en relación a la cifra oficial de Educación) tras registrar un descenso de 7,4 puntos, el mejor comportamiento en el escenario nacional.
La noticia completa en Diario LA RIOJA y Kiosko y Más


