El secretario general de UPR-Riojanos, Julio Revuelta, ha pedido hoy al presidente del Gobierno de La Rioja, Pedro Sanz, que se "rebele" y "haga todo lo que esté en su mano" para que el Ejecutivo de España paralice los ajustes en las prestaciones a los beneficiarios de ayudas a la dependencia.
Revuelta, en una rueda informativa, ha dicho que el Ministerio de Empleo y Seguridad Social ha enviado cartas a familiares que cuidan a usuarios que reciben estas ayudas, en las que les comunica que, a partir del próximo día 31, el convenio para cuidado a dependientes queda suspendido y se pondrá poner en marcha en nuevas condiciones.
Ha indicado que "miles" de familias con personas dependientes a su cargo les atienden desde que se implantó la Ley de Dependencia y que, según sus datos, esta cifra ascendía en La Rioja, a uno de febrero pasado, 4.593.
De acuerdo con esta medida comunicada por el Ministerio, la cotización que reciben los familiares cuidadores de los dependientes se reducirá un 80 por ciento a partir el próximo uno de septiembre y en su totalidad a partir de enero de 2010, con lo que el familiar tendrá que asumir el total del coste a la Seguridad Social.
Además, la medida también implica que las cuantías que reciben los dependientes se reducirán un 15 por ciento, ha indicado Revuelta.
Ha puesto como ejemplo que si un dependiente recibe una ayuda de unos 350 euros al mes, que se queda la persona que le cuida, y ésta recibe otra ayuda de 150 euros al mes para cubrir sus gastos de cotización a la Seguridad Social por este cuidado, la cuantía total suma quinientos euros para este cuidador.
Pero ha detallado que, según esta nueva notificación del Ministerio, a partir del próximo uno de enero, los 350 euros que recibe el usuario se reducen a unos 300 y los 150 para pago de la Seguridad Social los tiene que abonar él, con lo que le quedarán netos unos 150, donde ahora le quedan unos 350.
UPR-Riojanos considera que esta medida constituye "un auténtico escándalo", ha precisado Revuelta, quien ha criticado la repercusión que tendrá esta medida, ya que el sistema actual es "mucho más barato" que crear plazas de residencia de asistidos, que "son carísimas".
Ha pedido al presidente del Gobierno riojano que "cumpla su palabra" cuando dice que el Ejecutivo regional mantendrá los servicios básicos esenciales y se "rebele" contra esta medida.
Revuelta a pedido a Sanz que cuantifique cómo afectará esta medida en La Rioja y cree que es de una "escasísima" sensibilidad considerar que la ordenación que plantea la reforma se orienta a "corregir determinados abusos que pudieran darse", como apuntó Sanz el pasado día tres.