La hemeroteca es mala amiga en estos días. Sobre todo para quienes, como los miembros del Partido Popular, se ven obligados por las circunstancias a defender ahora unas medidas de ajuste similares a las que criticaban en el Gobierno de Zapatero.
Uno de los casos más evidentes es la subida del IVA. El PP hizo bandera en 2090 y 2010 de su oposición frontal al alza de este impuesto indirecto que entonces decidió el gobierno del PSOE. Sus portavoces se aplicaron en esa campaña, a nivel nacional pero también en La Rioja.
Así, la diputada nacional
Conchi Bravo pedía al ejecutivo en abril del 2010, en una reunión con jubilados, que "recapacite, escuche la voz de los pensionistas
y no incremente el IVA, porque su decisión no beneficia a nadie, no resuelve ninguno de los problemas que él ha creado y sólo castiga de nuevo a colectivos que tienen más dificultades, como los pensionistas".
El presidente de La Rioja insistió en aquellos meses en en argumentos similares en varias ocasiones. Ya
en septiembre del 2009, por ejemplo,
Sanz consideraba que incrementar los impuestos, entre ellos el IVA "es un error" porque "va a volver a bajar el consumo y ni se va a recaudar más ni se va a generar más actividad productiva", y "eso no es lo que necesita el país".
El secretario general del PP riojano,
Carlos Cuevas, también fue duro en
marzo del 2010 con la subida del IVA: «Perjudicará la recuperación económica y no tendrá apenas impacto en la recaudación». Por eso Cuevas exigía al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, que «rectifique y dé marcha atrás, dejando sin efecto
la subida del IVA que castigará a los más débiles, a las rentas más bajas».
La ahora alcaldesa de Logroño y entonces portavoz del PP en la oposición,
Cuca Gamarra, afirmaba en
junio de 2010 que "subir los impuestos no es la manera de salir de esto, porque no reactiva la actividad económica". "No es la primera vez que se sube el IVA en este país", decía Gamarra, "ya lo hizo el Partido Socialista en el año 93, y ya nos demostró que no es el camino adecuado:
sus consecuencias fueron que medio millón de españoles perdieran el empleo".