El presidente del Gobierno y del PP de La Rioja, Pedro Sanz, asegura que el día que se tenga que ir de la política, se irá para no volver, y, aunque no sabe cuándo será, afirma que lo que no se le pasa "por la cabeza" es ejercer su actividad política en Madrid.
"Como en La Rioja no se vive en ningún sitio", apostilla Sanz en una entrevista con Efe ante la celebración del Congreso Nacional del PP, en Sevilla, del que es presidente de la Comisión Organizadora, un cargo que considera un orgullo y que, a su juicio, constata el peso importante que tienen en el partido los populares de La Rioja.
Respecto a su idea de no regresar a la actividad política cuando decida dejarla, Sanz afirma que es algo que está en su "disco duro", pero ironiza con que le gustaría "sobrepasar" a Manuel Fraga. "Sería mucho", dice con una sonrisa.
"El día que me tenga que ir, me iré, y espero tomar esa decisión antes de que me despachen, que es muy importante. Y el día que me marche, no volveré, que es también muy importante", subraya.
Para él, irse de la política y luego regresar no es bueno ni para el partido ni para los ciudadanos ni para la propia persona, a lo que añade que son los partidos "los que tienen la solera y la solvencia para llevar a cabo la gestión y los proyectos a las instituciones".
"Los personalismos nunca llevan a ningún sitio y lo digo también por los que piensan en el personalismo de Pedro Sanz", avisa el líder del PP riojano, quien asegura que siempre ha querido ser y desea seguir siendo una persona que intenta que su partido vaya evolucionando y cambiando.
También desea que cada vez haya más participación, que las personas tengan más oportunidades de trabajar y llevar a cabo lo mejor del proyecto, desde el trabajo y la dedicación a cada una de las instituciones.
"Cuando ves a personas que vuelven a la política otra vez, a querer estar en política desde lo que es llevar en la frente la palabra fracaso, pues tienen poco éxito", asevera.
Sobre el proceso de unión del Partido Riojano con Ciudadanos de Logroño (Cñ) -liderado por el exalcalde de Logroño con el PP, Julio Revuelta, Sanz señala que cuando hay uniones que "son producto del fracaso", al final, se vuelve "a otro tipo de fracaso".
Y, en concreto, cree que eso se produce cuando los ciudadanos "perciben con claridad que más que el interés en todo momento de gestión y de proyecto, va el interés por tener un puesto o por querer tener poder".
También ha citado al dirigente socialista y expresidente de La Rioja, José Ignacio Pérez Saénz, y su "resurgir" en la política.
Pedro Sanz considera que en el PSOE riojano, durante los últimos años, "no se han producido cambios a mejor", sino que han sido cambios buscados únicamente por "querer estar en el poder".
Cree que el PSOE regional de los años 90 tenía más solvencia y más espíritu y trabajo de región y de país, mientras que "se ha frivolizado mucho" tras la pérdida de los Gobierno de La Rioja en 1995 y de España en 1996 y 2000.
Para él, el PSOE ha hecho un relevo de personas sin actualizar su proyecto y con unos criterios, a veces, "muy infantiles", en el sentido de que "si Pedro Sanz dice sí, yo digo no", lo que ha calificado como política de "parvulario".
Espera que tras la elección del nuevo secretario general de los socialistas riojanos, donde ve "unos planteamientos de fuerza y de poder más que de proyectos", haya posibilidades de que el PP y el PSOE alcancen acuerdos en temas importantes como la reforma del Estatuto de Autonomía de La Rioja.
Sanz opina que en momentos de crisis hay que tener la "cintura" suficiente para plantear propuestas y acordar posiciones, con el legítimo derecho a la discrepancia, pero insiste en que hay que marcar un camino, salir de la crisis y ayudar al Gobierno a superar la situación en beneficio de todos.
En los próximos cuatro años, el presidente autonómico cree que el reto es reducir el paro y ayudar a crear empleo, además de "cuidar bien que se mantengan los servicios públicos" y "no arruinarnos".
"En ese camino debemos estar las dos grandes fuerzas políticas de esta comunidad autónoma, ocurra lo que ocurra", añade Pedro Sanz, para quien si el nuevo líder de los socialistas riojanos desea hablar con el PP, los populares están "encantados". "No habrá ningún problema", subraya.