A cuatro millones al año asciende la factura municipal por consumo de energía eléctrica y aquí no entra lo que se paga por gasóleo o por gas natural. El Consistorio tiene suscritos hasta 514 contratos de suministro eléctrico. Esta mañana, la Junta de Gobierno local ha aprobado un plan de choque con diez medidas, algunas de las cuales ya se están poniendo en marcha, otras que son de implantación inmediata y alguna más que irá a medio plazo. El concejal del área, Jesús Ruiz Tutor, ha recordado que el objetivo pasa por rebajar la factura el 9 por ciento el año 2012 sin disminuir la calidad y la seguridad de los servicios prestados.
La primera medida que cita el plan de choque pasa por reajustar los elementos de control de encendidos y apagados del alumbrado público. El ahorro de media hora de encendido de farolas conlleva un ahorro de 200.000 euros al año, ha citado el edil. Para la iluminación de las calles, el Consistorio dispone de 299 contratos y el gasto suma los tres millones.
Otras medidas son el ajuste de los alumbrados excesivos detectados para nivelarlos a la media de la ciudad, el uso de luminarias más eficientes para poder reducir la potencia eléctrica instalada, vigilar los encendidos y apagados de los alumbrados especiales, como los de las fuentes ornamentales, las fachadas de edificios públicos o iglesias... En estos casos, el apagado será según demanda y, por defecto, a las 23 horas. En lo que a temperatura en el interior de los edificios públicos y dependientes del Consistorio, se ha establecido que la calefacción no pase de 21 grados en invierno y que, en verano, la refrigeración se detenga en los 26 grados. «Cada grado de temperatura es un ahorro del 7 por ciento en la factura», ha indicado también Ruiz Tutor.
El concejal se ha referido también a la necesidad de aplicar sistemas inteligentes de telegestión y domótica porque, ahora, por ejemplo, «no podemos intervenir en el control del riego de la ciudad y puede ocurrir que llueva y estemos regando».