El trazado final de la autovía Haro-Ezcaray, con una longitud de 33 kilómetros, estará definido, aproximadamente, en 2013, ha afirmado hoy el consejero de Obras Públicas, Antonino Burgos, quien ha reconocido la complejidad del estudio informativo de este proyecto del Gobierno de La Rioja.
Burgos ha suscrito hoy el contrato para la redacción del estudio informativo de esta autovía, que es la segunda de titularidad autonómica y que será realizado por la empresa "DH Ingeniería", representada hoy por Daniel Herrero.
El consejero, en una rueda informativa, ha indicado que hoy se inicia el análisis serio, desde el punto de vista administrativo, de cuál será el trazado definitivo de la autovía, hasta dónde llegará, definirá los corredores de las variantes de Castañares, Casalarreina, Santo Domingo de la Calzada y Ojacastro y las conexiones con la AP-68, la Autovía del Camino y con la A-68.
Ha subrayado que la complejidad del estudio informativo radica en la longitud de la futura autovía, en la orografía que atraviesa, sobre todo los últimos ocho kilómetros de recorrido, por su sensibilidad medioambiental; y en las infraestructuras afectadas.
Este estudio deberá contemplar la conexión de la futura autovía con los enlaces de Haro, en los que conectará con la AP-68, pero también con la futura A-68; así como con las actuales N-126 y N-232, de forma que el desarrollo de esta infraestructura está condicionado a la solución que adopte Ministerio de Fomento en las carreteras de competencia estatal.
También contemplará su conexión con la variante de Castañares, que entró en funcionamiento el pasado 28 de marzo y que será desdoblada; abordará los enlaces con la red viaria de Santo Domingo para definir una variante en la LR-111 y salvar el casco urbano y se plantearán las conexiones necesarias con la Autovía del Camino y con las carreteras de Santurdejo, Santurde y Ojacastro.
"Será el estudio informativo el que defina, en función de las afecciones medioambientales que conlleve, si se duplica la calzada hasta Ezcaray o si la doble vía concluye en algún punto anterior", ha detallado.
El estudio definirá el futuro trazado de la autovía en función de los criterios funcional, con un análisis de la movilidad presente y futuro de las alternativas previstas; territorial, con detalle de las afecciones y el planeamiento urbanístico de las mismas; económico y medioambiental.
Las características del trazado permitirán circular a una velocidad de 120 kilómetros por hora -o la máxima establecida por la Ley- en los tramos desdoblados; mientras que si los condicionantes medioambientales impidieran su total desdoblamiento, en estos tramos se podrá circular a una velocidad de 100.
La redacción de este estudio informativo, presupuestado en 167.092 euros, tiene un plazo de ejecución administrativa de quince meses, a los que hay que añadir los períodos de información pública y de evaluación medioambiental, lo que suma un plazo cercano a los dos años.
El consejero ha expresado su "satisfacción" porque la consultora riojana "DH Ingeniería", que también realizó el estudio informativo y el proyecto de la autovía Calahorra-Arnedo, sea la encargada de hacer el estudio inicial de la de Haro-Ezcaray.
Ha aludido al compromiso del Gobierno de La Rioja con el desarrollo de la "Autovía del Oja" y ha recordado la importancia del corredor del Oja porque la LR-111 vertebra un eje "estratégico", con destacados polos turísticos y económicos de La Rioja Alta.