Las multas de tráfico predominan en las reclamaciones planteadas ante el Tribunal Económico Administrativo del Ayuntamiento de Logroño durante el año 2009, según la última memoria de este organismo, presentada hoy, en una rueda informativa, por el concejal de Economía, Vicente Urquía.
Urquía ha añadido que el año pasado se plantearon, en la vía ejecutiva, cuarenta reclamaciones, de las que 37 se refirieron a multas de tráfico y un trece por ciento de las no admitidas se tramita en la vía contenciosa-administrativa.
También ha destacado el "importante"
volumen de reclamaciones presentadas por empresas denominadas
"quita-multas", que realizan "una función carente de cualquier análisis jurídico y se limitan a la presentación de escritos sin atención al acto reclamado".
El concejal de Economía ha añadido que, en 2009, se ha producido un incremento del 25 por ciento de las reclamaciones presentadas ante este Tribunal respecto al ejercicio 2008 y de un 95 por ciento en relación a 2006.
Ese aumento, según
Urquía, no se debe a la crisis económica, sino a que los ciudadanos conocen más la existencia de este Tribunal Económico Administrativo municipal, que da la razón al contribuyente en una de cada cuatro reclamaciones que analiza.
Ello supone la "consolidación" de este Tribunal, considerado como la segunda instancia en vía administrativa posterior a los recursos de reposición e, incluso, como la única de determinados procedimientos; e integrado por tres juristas municipales no relacionados con los servicios tributarios.
Sus datos indican que el año pasado se plantearon 105 reclamaciones en este Tribunal, de las que se resolvieron 95, lo que supone un noventa por ciento; y, de éstas, un 58 por ciento se desestimó, un 24 se admitió, un 16 no fue admitida y un dos se archivó.
Un 23 por ciento de las reclamaciones presentadas en la vía voluntaria por actos de gestión recaudatoria correspondió a sanciones tributarias; un 21 a telefonía móvil, un 16 al Impuesto de Actividades Económicas (IAE); un diez a la tasa de agua, un seis al Impuesto de Construcciones y un cinco a la plusvalía.