El Centro Cultural Caja Rioja-La Merced alberga del 4 de febrero al 12 de marzo la exposición "Los templarios y otras órdenes militares" que da a conocer cómo funcionaba la Orden de los Pobres Caballeros de Cristo.
La Orden del Temple fue fundada en 1118 por nueve caballeros franceses liderados por Hugo Payens tras la Primera Cruzada. Su objetivo era proteger la vida de los cristianos que peregrinaron a Jerusalén tras su conquista.
Una vez que la Iglesia Católica aprobó la Orden de manera oficial en 1129, creció en tamaño y poder.
Los caballeros templarios eran distinguidos por vestir un manto blanco con una cruz roja dibujada y se encontraban entre las unidades militares mejor entrenadas de las Cruzadas.
Los miembros no combatientes gestionaron una compleja estructura económica a lo largo del mundo cristiano, crearon nuevas técnicas financieras que constituyen una forma primitiva de banco y edificaron fortificaciones por todo el Mediterráneo y Tierra Santa.
Su éxito está íntimamente unido a las Cruzadas, ya que la pérdida de Tierra Santa tuvo como consecuencia primera la desaparición de los apoyos de la Orden.
Además, el secretismo que rodeaba a sus ceremonias de iniciación creó una gran desconfianza que hizo que algunos monarcas presionaran al Papa Clemente V para que tomara medidas contra sus integrantes.
Hacia el año 1300 algunos de sus miembros fueron arrestados y quemados en la hoguera. El Papa cedió y disolvió la Orden en 1312. Su rápida desaparición social hizo que en torno a los templarios nacieran muchas especulaciones y leyendas que continúan, en ocasiones, hasta hoy en día.
Los templarios se implantan en España en el año 1130. La Corona de Aragón llegó pronto a un acuerdo con la Orden para que colaboraran en la Reconquista; por este motivo recibieron los castillos de Monzón y Remolins, entre otros, además de tierras y derechos sobre las conquistas.
A principios de 1981, la Santa Sede se tomó el trabajo de confeccionar una lista de organizaciones que se declaraban sucesoras de los templarios y encontró más de cuatrocientas. Algunas se dedican a fines altruistas y trabajan con los más necesitados.
También existen algunas corrientes masónicas que aseguran descender de los templarios, como el Rito Masónico Templario y la Estricta Observancia Templaria del Barón d'Hund.