La crisis económica parece un buen momento para sondear dónde se encuentra España en tema sociales y hasta dónde quiere llegar. El espejo siguen siendo los países nórdicos, con un estado del bienestar muy desarrollado. En esta labor, el doctor en Filología por la Universidad de La Rioja y profesor en Dinamarca Óscar García Agustín, y su pareja, la investigadora Lise Rolandsen, han realizado un estudio para la Fundación Alternativas basado en el modelo danés y titulado 'Flexiseguridad e igualdad de género: avanzando en las políticas de cuidado en España y Dinamarca'.
Se trata del modelo de 'flexiseguridad', que combina flexibilidad en el mercado con un importante papel de la seguridad social, especialmente centrado en las políticas de género que permitan la mayor incorporación de la mujer en el mercado laboral. El documento servirá también para los análisis que se están realizando en esta materia en el Parlamento Europeo.
- ¿Cómo surge este proyecto?
- Se trata de incidir en una mayor vinculación entre las políticas de género y el mercado laboral. Pensamos en el modelo de estado social danés como fuente de inspiración. Nuestra idea ha sido realizar un modelo de buenas prácticas. Se centra en varios aspectos de las políticas sociales que pensamos que son interesantes para la igualdad de género, como los permisos de paternidad o los cuidados de niños de entre 0 y 2 años. Pero estos cambios deben ir acompañados de una política laboral más amplia y ambiciosa que afecte también al estado social y del bienestar.
- Este año, en España se ha ampliado a un mes el permiso de paternidad. ¿Se puede continuar así o la crisis provocará el recorte de estas iniciativas?
- Ojalá se continúe en esa línea. A veces, uno de los fallos es desligar las políticas de paternidad y la forma en la que la crisis afecta a las familias porque se cree que estos temas sociales no se relacionan directamente con la economía 'dura', pero es falso porque sí tienen mucha vinculación con la economía cotidiana. Se debería avanzar porque este tipo de modelos laborales y sociales funcionan de una manera conjunta y coordinada. Cuanto mayor sea el grado de corresponsabilidad de las parejas, mayores serán las posibilidades de que puedan trabajar tanto hombres como mujeres o de que éstas se incorporen al mercado laboral. Pero se trata más de un deseo que de una previsión, porque las políticas sociales siguen pasando a un segundo plano cuando hay una crisis como la actual.
- ¿Qué otras aportaciones hay en su informe?
- Por ejemplo, proponemos un modelo flexible de cuidado de menores de 0 a 2 años con el objetivo de incorporar a las mujeres al mercado laboral. Nos inspiramos en el modelo danés, en el que se usan sobre todo personas, la mayoría mujeres, que cuidan a un máximo de cinco niños. Está bien, sobre todo para los pequeños. Puede ser una iniciativa estatal pero organizada desde los municipios porque es donde se puede coordinar mejor y serviría para regularizar ese sector.
- Los modelos danés y español están muy distantes. ¿Cuál sería la principal diferencia?
- La diferencia, hablando claramente, está a nivel impositivo, porque más impuestos significan una política social más fuerte. En Dinamarca hay que hacer esfuerzos para convencer a los ciudadanos de que hay que bajar los impuestos porque todos quieren un estado social fuerte, con inversión en educación, sanidad... En España el cambio es total. Para convencer a los españoles de que hay que subir los impuestos hay que realizar un gran esfuerzo pedagógico.