«Si no hubieras conducido aquel día no habría pasado esto y mi hija no estaría muerta». Así le recriminó una madre rota por el dolor al acusado al término de la vista oral que se sigue contra él por arrollar mortalmente a la joven Leire N.F.. Un juicio que comenzó el 28 de octubre y tuvo que ser suspendido hasta ayer para que comparecieran tres testigos cuya declaración fue considerada entonces fundamental para la acusación. Como entonces, a la vista de ayer asistió Rosa María Trinidad, madre de Enaitz Iriondo, el joven atropellado mortalmente en Castañares de Rioja; y Alejandro Ortiz de Zárate, padre de Sergio, que también murió atropellado en el Puente de Hierro de Logroño. Ambos quisieron mostrar con su presencia el apoyo personal y de la asociación Stop Accidentes a la familia de Leire, una joven que perdió la vida cuando regresaba a comer a su casa en Oyón.
Dos policías locales que intervinieron en el trágico accidente volvieron a corroborar que la velocidad a la que circulaba el acusado, A.D.P., que carecía de permiso de conducir, «era excesiva» en un tramo del polígono de Cantabria que se encontraba en obras y que limitaba la velocidad a 40 kilómetros por hora. Precisamente, veinte días antes del suceso, los agentes le habían detenido por circular por dirección prohibida en la calle Padre Claret, de Logroño, incluso se le había retirado el turismo que figuraba a nombre de otra persona, quien, posteriormente lo recogió y vendió al procesado. El 16 de julio del 2007, día del siniestro mortal, todavía no había pagado las transferencias por la adquisición del turismo.
Por su parte, A.D.P. en su última intervención ante el tribunal dijo no tener palabras para la familia. Ayer, su abogado, que solicita que los hechos sean considerados una falta o subsidiariamente un delito de homicidio imprudente por el que pide un año de cárcel y privación del derecho a conducir durante tres, entiende que su defendido perdió el control del automóvil «por el mal estado de la calzada».
Los hechos, según el relato del fiscal, quien solicita tres años de prisión, ocurrieron el 16 de julio del 2007. Aquel día, sobre las 14.50 horas, A.D.P. circulaba por el polígono Cantabria «a una velocidad muy superior a la permitida perdiendo el control e invadiendo totalmente el carril de sentido contrario», por el que circulaba con su moto Leire N.F., de 18 años. Entonces, el acusado impactó con la joven, que falleció en el acto.
Leire N.F. regresaba a su casa en Oyón a comer. Había concluido su jornada laboral en Carrefour. Su padre, ante la tardanza de la joven, salió a su encuentro y se topó con el accidente.