El montañero riojano Alfredo García tratará de ascender el Everest (8.848 metros) en la primavera del 2010, por la cara norte y sin oxígeno artificial. El riojano presentó ayer su próxima expedición, en la que buscará su cuarto ochomil, con el apoyo de la multinacional Würth España, que aportará 21.000 euros.
García presentó su proyecto en el museo que esta empresa tienen en Agoncillo (La Rioja) y firmó el contrato de patrocinio colgado en una de sus fachadas junto al gerente territorial de Würth, José Ignacio Toyas.
García partirá de España a finales de marzo o principios de abril, en dirección a Nepal, junto con otros dos montañeros, «de momento», el vasco Pedro García y al extremeño Santiago Martín Corrales. Su intención es permanecer en el Himalaya entre 60 y 65 días y, en los últimos, establecer su último campo a 8.000 metros y desde allí intentar la cumbre.
Ese intento lo realizarán por la cara norte y sin bombonas de oxígeno, aunque han optado por llevar dos con fines médicos, por si surgieran problemas por la altura. En el Himalaya «hay montañas más técnicas», reconoce García, aunque a sus 28 años y después de tres ochomiles (Cho Oyu, Broad Peak y Gasherbrum II), «era el momento de este reto, es la montaña más alta del mundo, el tercer polo de la tierra», dijo.
Aunque no ha dejado de entrenar, dentro de unas semanas comenzará con el trabajo específico para esta expedición. García ha admitido que «la vía norte del Everest es la más barata porque es más directa, pero también es más difícil», sobre todo porque «hay que atacar grandes desniveles de forma directa y allí doscientos metros de altura son una barbaridad».
El responsable territorial de Würth recalcó la «ilusión» de la compañía en este proyecto y recordó que esta multinacional patrocina diferentes actividades deportivas, pero en el caso del montañismo sólo había apoyado a otra persona hasta ahora, al legendario italiano Reinhold Messner, el primer montañero en escalar los 14 ochomiles del planeta, entre otros logros.