Víctor Pascual Artacho, presidente de la Denominación de Origen Calificada Rioja, no está nervioso ante el inminente estreno de Winefuture, el mayor evento vinícola del año. El trabajo está hecho. Desde hace años: «Si Rioja no hubiera trabajado lo que lo ha hecho en los últimos 15 años, seguro que no hubieran venido aquí». Elude las polémicas de semanas anteriores y, consciente de que no existen fórmulas mágicas que solventen todos los problemas del vino, se limita a desear que «todo salga bien y que la sociedad lo vea así».
- ¿Cómo valora el presidente del Consejo Regulador de la DOC Rioja la celebración del Winefuture 09?
- Es una gran oportunidad para Rioja y confiamos en que todo salga bien porque, independientemente de lo que se haga, lo importante es que se ha hecho en Rioja y vamos a ser el epicentro del mundo vitivinícola le pese a quien le pese. Es una oportunidad muy grande para nosotros.
- ¿De qué manera se va a beneficiar el sector en un año marcado por la crisis?
- Todos podremos sacar bastantes ideas, aunque luego dependerá de quién las aplique. Los asistentes son primerísimas figuras del mundo vitivinícola, 'catedráticos' del vino, y van a ofrecer muchas ideas. Algunas se podrán aplicar en Rioja, creo que la mayoría, y otras no. Luego, nuestra función es ponerlas en marcha, tanto a nivel colectivo desde la Interprofesional, como individualmente.
- Y el viticultor individual, ¿qué puede lograr en Winefuture?
- Los casos particulares los tendrá que analizar cada uno, pero les tiene que servir de ejemplo y, sobre todo, de guía. Lo que se ofrecerá no serán recetas particulares para nadie, sino recomendaciones globales que podremos aprovechar todos si entendemos el mundo del vino como algo global. Nuestro mercado es el mundo y no nos tenemos que limitar a un trocito pequeño. En ese campo es en el que tenemos que jugar.
- ¿Existe una receta mágica para solucionar los problemas del vino?
- Supongo que no. Igual que no la hay para los problemas del periodismo o de la publicidad. Si existiera, seríamos magos y a Winefuture no vienen magos sino profesionales con experiencia demostrada y contrastada. Las recetas mágicas, por suerte o por desgracia, no existen.
- Uno de los temas a tratar será la comercialización exterior y los mercados emergentes. Entre estos últimos está Asia y, sobre todo, Corea del Sur. ¿Cuál es la política de Rioja en esta zona del planeta?
- Rioja tiene una estrategia que puede ser acertada o equivocada. Es preciso focalizar para tener presencia estratégica y, sobre todo, lograr rentabilidad a medio y largo plazo. ¿Corea del Sur? Puede ser un mercado importante, pero nosotros no lo hemos explorado. Es un mercado que, personalmente, no lo conozco ni como presidente de la Interprofesional, ni como bodega. También hay otros muchos mercados emergentes y, en su momento, habrá que atacarlos, pero primero tenemos que consolidar los que tenemos.
- También se hablará de la crisis, algo que subyace en la propuesta planteada a la Interprofesional de reducir la uva amparada si no se recuperan las ventas. ¿Cuándo se prevé esa recuperación?
- Es un tema más que se planteó en la reunión de la Interprofesional y que está abierto. Aún no se ha cerrado nada y no sabemos qué pasará. ¿Cuándo llegará el final de la crisis? Es una pregunta que no puedo responder. Corro el riesgo de confundir mis deseos con la realidad. Hacemos lo imposible para que termine cuanto antes.
- La polémica rodeó Winefuture cuando se conocieron los problemas legales de Pancho Campo en Dubai. ¿Cómo ha afectado al congreso? ¿Qué papel juega en la organización? ¿Ha habido bajas por su presencia?
- Realmente no sé si ha afectado o no. No soy capaz de ver lo negativo por ningún lado. De hecho hay 'overbooking' y todos los días nos llama gente solicitando pases o entradas y es imposible. Si ha afectado de alguna manera, ha sido en que ha venido más gente.
- La cata de Parker también ha recibido críticas por la no inclusión de garnachas de Rioja y anunciar, a última hora, la presencia de tempranillos. ¿Considera acertada esa decisión?
- Me habría gustado que hubiera más vinos riojanos, pero eso no va a deslucir la cata. Se trata de una cata mundial que el prescriptor más mediático del mundo va a hacer en La Rioja. Hubiera perdido mucho, mucho, mucho nivel el simposio si nos hubiéramos limitado a hablar de los problemas de Rioja o a catar variedades de Rioja. Respecto al tempranillo, tenemos que estar satisfechos del trabajo que hemos hecho: es prácticamente un 'invento' de Rioja que, con el esfuerzo de viticultores y bodegueros se ha situado entre las cuatro o cinco uvas más conocidas del mundo. Tenemos que estar muy orgullosos de que el tempranillo solamente sea de Rioja.
- ¿Cómo afecta el papel de Parker y de otros prescriptores mediáticos a la evolución de los vinos?
- Que una persona tan mediática como Parker te puntúe bien afecta mucho, pero el enólogo que mire más a estas puntuaciones que a las demandas de su mercado está equivocado. Es cierto que en los mercados anglosajones la opinión de Parker coincide con la demanda, pero no porque se hagan vinos para concurso.
- ¿Tiene sentido en plena crisis celebrar este congreso con el desembolso económico que implica?
- En un momento de crisis no hay que soltar el acelerador en la promoción. Además, se trata de un encuentro en el que los asistentes están viviendo y sufriendo la crisis y es bueno obtener de primera mano las recetas que plantean. Rioja pensó que era una inversión interesante y se adoptó por unanimidad.