La Policía Nacional ha logrado desarticular una banda organizada compuesta por 56 inmigrantes, sobre todo paquistaníes, dedicada a la obtención fraudulenta de permisos de conducir. La organización delictiva actuaba a nivel nacional pero tenía sus principales bases en Barcelona y Logroño, donde contaba con sendos laboratorios de falsificación. Los agentes encargados de la investigación estiman que la banda venía actuando desde el año 2007. Desde entonces hasta ahora ha podido poner en circulación unos 2.000 carnés falsos y recaudar alrededor de seis millones de euros.
Este grupo obtenía los permisos de conducir gracias a dos sistemas. Uno de ellos era la presentación a los exámenes de personas muy bien preparadas que, usurpando la identidad de sus 'clientes' y acreditando la identidad de éstos mediante tarjetas de residentes extranjeros falsos, superaban con facilidad las pruebas de conducción establecidas . El segundo sistema era la entrega a los interesados, previo pago, de las respuestas de los modelos de exámenes teóricos que posee la Dirección General de Tráfico, que al parecer habían conseguido ilegalmente, y tras ser memorizados por los alumnos fijaban todas las respuestas correctas el día del examen.
Este grupo de personas estaba dirigido por el ciudadano paquistaní S.R., y la meticulosa organización del mismo suponía que había distintos grupos con tareas muy diferenciadas: había captadores de los interesados en obtener los permisos de conducir, personas que se examinaban suplantando las identidades de los verdaderos interesados, encargados del traslado y alojamiento a las distintas provincias, falsificadores de los documentos a utilizar...
Tenían un ámbito de actuación nacional, pero los principales miembros de la organización estaban radicados en las provincias de Barcelona, La Rioja, San Sebastián y Castellón.
Las largas investigaciones llevadas a cabo por los especialistas policiales tuvieron su cristalización el día 4 de este mes, cuando se realizaron siete registros domiciliarios (tres en Barcelona, dos en Badalona y dos en Logroño). De esta forma se pudo detener a 56 ciudadanos extranjeros presuntamente implicados en la trama y se clausuraron dos laboratorios de falsificación, uno en Barcelona y otro en Logroño, interviniéndose material técnico, soportes para tarjetas, documentaciones de distintas jefaturas de Tráfico y todo lo necesario para la obtención de los permisos de conducción falsos.
Hasta ahora, la Policía ha podido comprobar que los delincuentes actuaban en el sur de España, en las Islas Baleares, en el País Vasco, Comunidad Valenciana, La Rioja, Cataluña y Castilla y León.
La mayoría de los detenidos son de nacionalidad paquistaní, pero también los hay de Marruecos, India, Mali, Gambia, Ghana y Costa de Marfil. La organización cobraba a sus 'clientes' entre 3.000 y 3.500 euros por cada permiso de conducir fraudulento.