El consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Íñigo Nagore, y el director general de Agricultura, Igor Fonseca, se reunieron ayer en la ciudad con productores de patata a fin de analizar la situación actual del cultivo, que el responsable regional tildó de «complicada». Lo saben, mejor que nadie, los propios productores, que en esta campaña están cobrando del orden de 3 céntimos de euro el kilo, con lo que ni siquiera cubren los costes de producción.
La peor palma se la está llevando el tubérculo destinado al consumo en fresco, cuyas cotizaciones «están completamente desplomadas», como lo definió Nagore. Tampoco es nada halagüeña la situación de la patata con destino a las industrias, ya que, al bajar también su demanda, existe la posibilidad de que éstas retrasen la recogida de los lotes contratados a las cooperativas, sumando nuevos costes por el almacenaje y la posible penalización en el pago del contrato por la merma de la calidad.
El consejero enmarcó la reunión con los productores en el objetivo de «ver de qué forma podemos echarles una mano, bien como mediación ante la industria o mediante otro tipo de acciones que puedan aliviar su situación». Por ejemplo, estudiar fórmulas para compensar el almacenaje, tratando de encontrar la forma de dar salida a esta producción, y estimular el consumo de la patata en fresco potenciando la marca de 'Producción Integrada' para que se identifique con su alta calidad.
Recursos escasos
Respecto a las ayudas directas, Nagore lo vio complicado, por dos motivos. «Uno, que la UE limita en buena medida su concesión de ayudas por considerar, en muchas ocasiones, que puede vulnerar el principio de la libre competencia, y, en segundo lugar, porque los recursos de la Administración tampoco son muy abundantes».
El consejero añadió que «estamos en un momento de crisis en el que hay que contener el gasto, por lo que apostamos más por medidas estructurales a largo plazo que por las ayudas directas, que pueden beneficiar en un momento dado pero no ser la solución del problema».